Un inmueble ubicado en Moreno al 3900, en la ciudad de Rosario, fue derribado este miércoles tras ser señalado como un punto utilizado para la comercialización de drogas. El procedimiento fue realizado por el Gobierno provincial junto al Ministerio Público de la Acusación (MPA) y se convirtió en el operativo número 77 de este tipo en Rosario desde 2024.
De acuerdo con la información oficial, con esta intervención ascienden a 132 los puntos de venta de estupefacientes inactivados en toda la provincia desde la puesta en marcha de la Ley de Microtráfico.
Las autoridades indicaron que la medida busca evitar que los inmuebles vinculados al narcomenudeo vuelvan a ser utilizados y reducir los conflictos asociados a la disputa territorial entre organizaciones dedicadas a la venta de drogas.
Un lugar señalado por hechos de violencia
El secretario de Seguridad provincial, Omar Pereira, explicó que el inmueble intervenido había sido escenario de distintos episodios que afectaban a los vecinos de la zona, entre ellos un incendio y situaciones de violencia.
“Disponer el cese del estado antijurídico y el derribo permite poner fin a situaciones que afectan directamente a los vecinos”, señaló el funcionario.
Pereira sostuvo además que, según el análisis realizado por las autoridades, las intervenciones sobre estos puntos de venta están vinculadas a una reducción de los hechos violentos en los sectores donde se concentran estos conflictos.
Investigación en barrios Villa Moreno y Villa Centeno
El fiscal César Cabrera explicó que el operativo se enmarca en una investigación desarrollada en los barrios Villa Moreno y Villa Centeno, zonas donde se habían registrado antecedentes relacionados con violencia y comercialización de estupefacientes.
Según detalló el fiscal, el inmueble derribado no funcionaba como vivienda, sino que era utilizado exclusivamente como lugar de venta de drogas.
Cabrera remarcó que la destrucción del lugar busca evitar que, luego de una intervención judicial, el espacio vuelva a ser ocupado por otras personas vinculadas a la actividad ilegal.
“Las detenciones forman parte de la investigación, pero si no se produce el derribo del lugar, cíclicamente volverá a abrirse con nuevas personas que pueden ser reemplazables”, explicó.
Además, indicó que estos inmuebles suelen convertirse en puntos de disputa entre grupos criminales cuando quedan abandonados, generando nuevos episodios de violencia.
El procedimiento forma parte de una serie de intervenciones realizadas en distintos barrios de Rosario y otras localidades de la provincia contra espacios identificados como puntos de comercialización de drogas.

