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El Centro de Salud de Pompeya vuelve a quedar a merced de la delincuencia

Apenas unos días después de los robos, retiraron la custodia policial del dispensario de Nueva Pompeya. Trabajadores y vecinos se declararon en asamblea ante la falta de respuestas por la inseguridad.

28 de abril de 2026


La tregua duró poco para el personal y los pacientes del Centro de Salud de Barrio Pompeya. Viviana Servidio, delegada de ATE, confirmó que la custodia policial asignada tras los últimos robos fue retirada apenas horas después del abrazo simbólico realizado por la comunidad. “Me comuniqué con uno de los jefes y me dijo que no nos hiciéramos problema, que la custodia iba a estar ‘dando vueltas’, pero que ya no tenían el puesto acá”, relató Servidio, quien calificó la medida como una “decisión política”.

Esta situación ha dejado un clima de “postraumático” en el equipo. La delegada relató que cualquier ruido en el techo activa las alertas: “Ayer sentimos un golpe fuerte arriba, llamamos al 911 y subieron, pero no encontraron nada. Estamos así de perseguidas”.

La voz de los vecinos: “Parece que la ciudad termina en el Bulevar”

En una asamblea convocada de urgencia, los residentes del barrio Nueva Pompeya expresaron su hartazgo por lo que consideran un abandono sistemático del Estado. Giselle, vecina de la zona, fue tajante: “Sentimos que para las autoridades la ciudad llega hasta el Bulevar; de este lado somos los olvidados”. Además, denunció que la presencia política solo aparece en épocas electorales: “Cuando necesitan el voto están acá recorriendo los barrios y poniéndose en papel de humildes, pero les falta empatía”.

Por su parte, Aurora, referente barrial con más de 30 años en la zona, recordó que el dispensario es un pilar histórico: “El miércoles 22 estuvimos apoyando, pero no tuvimos ninguna respuesta. Queremos que gestionen; la inseguridad, la educación y la salud están todas mal”.

“El paciente dejó de ser un amigo”: falta de insumos y maltrato

La crisis no es solo de seguridad. Los testimonios revelan una degradación profunda en la atención sanitaria por la falta de recursos básicos:

  • Falta de climatización: Tras el robo de varios equipos de aire acondicionado, no hay calefacción para el invierno ni refrigeración para el verano. “Si traen un bebé y hay que desnudarlo para pesarlo o vacunarlo, se congela”, advirtió Hilda, otra de las vecinas presentes.

  • Quiebre del vínculo social: Servidio explicó que el centro de salud siempre fue “amigo del barrio”, pero que la falta de turnos, medicamentos y vacunas está transformando esa relación. “El paciente termina siendo un ‘enemigo’ porque no le podemos solucionar nada. Trabajamos con el ‘no’ constante”.

  • Abandono del entorno: Hilda también denunció que hace un año solicitaron el desmalezamiento de un terreno lindero que debería ser una calle, donde hoy los pastizales son tan altos que “había familias viviendo adentro con niños”.

Un reclamo que no se detiene

Tanto los trabajadores de la salud como los referentes de asociaciones civiles del norte santafesino aseguraron que continuarán con las medidas de fuerza y las asambleas permanentes hasta obtener una respuesta del intendente o del gobernador. “Vamos a seguir viniendo hasta que alguno se digne a darnos una respuesta, porque este dispensario lo usan muchos chicos y muchos viejos”, concluyeron desde la asamblea.