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El cierre de septiembre suma presión: sube el riesgo país y se aceleran los alimentos

El riesgo país llegó a 578 puntos básicos y volvió a niveles registrados a fines de 2025. Al mismo tiempo, los alimentos y bebidas acumulan aumentos en septiembre, mientras el mercado sigue atento a la evolución del dólar, la inflación y el financiamiento del Estado.

25 de septiembre de 2026


La economía argentina atraviesa el cierre de septiembre con varios indicadores que agregan presión sobre las perspectivas para los últimos meses del año. El riesgo país alcanzó los 578 puntos básicos, tras registrar una nueva suba, mientras los precios de alimentos y bebidas volvieron a mostrar incrementos durante septiembre.

El avance del riesgo país tiene impacto directo sobre las condiciones de financiamiento. El Tesoro volverá a recurrir a una operación de refinanciación de deuda sin emitir nuevos títulos en dólares, una modalidad que ya utilizó en anteriores oportunidades ante las dificultades para acceder al mercado internacional a tasas consideradas convenientes por el equipo económico.

El mercado sigue de cerca la posibilidad de que el Gobierno pueda acceder a financiamiento externo en 2027. El programa financiero contempla la emisión de USD 5.000 millones en Bonar 29, aunque las condiciones actuales de los mercados internacionales representan un desafío para concretar ese objetivo.

Mayor costo de financiamiento

El incremento del riesgo país también afecta a provincias y empresas que buscan acceder a los mercados de deuda. Durante este año, distintos emisores habían conseguido financiamiento con tasas cercanas al 8% anual y plazos de hasta diez años.

En ese contexto, San Juan concretó la colocación de un bono internacional por USD 600 millones, con una tasa apenas inferior al 10% anual. El rendimiento fue superior al que esperaba inicialmente el mercado cuando comenzó la operación.

Los alimentos vuelven a acelerar

La evolución de los precios constituye otro de los focos de atención. Según un relevamiento de la consultora LCG citado en el informe, los alimentos y bebidas aumentaron 1,7% durante la cuarta semana de septiembre y acumularon una suba de 2,7% en las últimas cuatro semanas.

El relevamiento también detectó un incremento en la cantidad de productos que registraron aumentos, un dato que podría dificultar una nueva desaceleración de la inflación mensual.

El índice de precios al consumidor había registrado una variación de 1,7% en agosto. A la espera de los datos oficiales de septiembre, las estimaciones privadas apuntan a que la inflación podría mantenerse en niveles similares durante los próximos meses.

A esto podría sumarse el impacto de una eventual suba de los combustibles. Un aumento en las naftas tendría incidencia directa sobre el índice de precios y también podría trasladarse a sectores vinculados con el transporte y la logística.

Dólar y actividad, bajo seguimiento

La evolución del mercado cambiario aparece como otro de los factores que monitorean los inversores. Un escenario de mayor incertidumbre podría incrementar la demanda de dólares o incentivar el desarme de posiciones en pesos.

En paralelo, los últimos datos oficiales muestran una caída de la actividad económica y un incremento de la pobreza durante el primer semestre del año. A esto se suma que las compras de dólares del Banco Central se redujeron durante septiembre, con un promedio diario inferior a los USD 10 millones.

Con estos indicadores, el último trimestre de 2026 estará marcado por la evolución de la inflación, el acceso al financiamiento, el mercado cambiario y el nivel de actividad, en un contexto de mayor atención sobre las condiciones económicas de cara al próximo año.