El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas con la Argentina y destrabó un desembolso de 1.000 millones de dólares que será girado en las próximas horas.
La decisión representa un respaldo para el programa económico impulsado por el Gobierno de Javier Milei y el Ministerio de Economía encabezado por Luis Caputo, aunque el organismo advirtió que todavía persisten riesgos vinculados a la estabilidad externa y la acumulación de reservas.
En el comunicado oficial, el FMI destacó que “el impulso reformista se ha fortalecido” gracias a la aprobación de leyes en materia fiscal, laboral y comercial, además de mejoras en el esquema monetario y cambiario.
No obstante, el organismo señaló que el desempeño del programa mostró resultados “desiguales” hacia finales de 2025, especialmente por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas internacionales netas.
“La mayoría de los criterios de desempeño clave fueron cumplidos y se implementaron medidas correctivas para acercar las reservas a los objetivos previstos”, indicó el Fondo.
La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, sostuvo que el Gobierno argentino “ha seguido avanzando con paso firme en la estabilización y la construcción de una economía más orientada al mercado”.
Según Georgieva, la incertidumbre política registrada durante 2025 afectó temporalmente el crecimiento y el proceso de desaceleración inflacionaria, aunque aseguró que posteriormente se aplicaron ajustes que permitieron recuperar reservas y fortalecer la confianza de los mercados.
El FMI también valoró el equilibrio fiscal alcanzado por el Gobierno nacional y el avance de medidas vinculadas a la desregulación económica. Sin embargo, recomendó profundizar reformas tributarias y previsionales, además de fortalecer las cuentas públicas de provincias y municipios.
En paralelo, el organismo insistió en la necesidad de continuar con políticas que permitan consolidar la baja de la inflación, reforzar la estabilidad externa y garantizar el acceso sostenido a los mercados internacionales de crédito.
Otro de los puntos destacados por el directorio fue el desempeño del Banco Central en la compra de divisas. El FMI elogió el ritmo de acumulación de reservas y pidió sostener una política cambiaria flexible para fortalecer la capacidad del país ante eventuales crisis.
Actualmente, el Banco Central acumula más de USD 8.800 millones comprados en el mercado cambiario durante el año y las reservas brutas superan los USD 46.700 millones.
El organismo también reclamó mayor transparencia en la política monetaria y pidió continuar publicando informes trimestrales para mejorar la previsibilidad económica y contener la volatilidad financiera.
Con este nuevo desembolso, el Gobierno busca reforzar las reservas y consolidar el esquema económico mientras apuesta a una recuperación de la actividad durante el segundo semestre del año.


