Mohsen Soltani, el encargado de negocios de Irán en la Argentina, abandonó el país y de esta manera la Revolución Islámica ya no cuenta con un representante oficial en suelo argentino.
La noticia fue confirmada públicamente por el canciller argentino, Pablo Quirno, a través de un mensaje en X. “En cumplimiento de lo dispuesto por el Gobierno argentino el ex Encargado de Negocios a.i. de la República Islámica de Irán ya ha abandonado el territorio nacional”, escribió el ministro.
El diplomático iraní había sido declarado persona “non grata” el día jueves, en medio de una escalada de tensión bilateral que posiblemente finalice en la ruptura formal de las relaciones diplomáticas entre ambos países, según pudo reconstruir TN.
“Expulsar al único diplomático no favorece a Argentina, sino que empeora aún más las cosas“, lanzó Mohsen Soltani en diálogo con Perfil antes de abandonar el país, en línea con la posición de confrontación que Teherán siempre mantuvo en esta distante relación con Buenos Aires desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.
La Argentina tomó la decisión de expulsarlo del país tras incorporar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria al listado de grupos terroristas y de que Irán respondiese con un amenazante comunicado en donde advierte que es una “acción ilegal e injustificada”, al tiempo que esgrime que “la decisión genera una responsabilidad internacional para el Estado argentino”.
Esta posición del Gobierno nacional se enmarca, además, en el total alineamiento que la Argentina tiene para con la política exterior de Estados Unidos, como así también significa un guiño hacia Israel. Ambos celebraron la decisión.
Este medio no pudo confirmar si el diplomático viajará directamente a Irán o hacia alguna representación diplomática de aquel país en la región. En las últimas horas empezó a generar ruido el activo rol que tiene la embajada iraní en Uruguay, donde si cuenta con presencia del máximo nivel.
Los diplomáticos argentinos ya habían abandonado Teherán en junio del año pasado durante la llamada “Guerra de los 12 días” entre Irán e Israel. Que no haya representantes oficiales en ambos países no quiere decir que la relación bilateral esté rota.
De todos modos, la Argentina está preparando la argumentación para declarar esta ruptura, con el consiguiente nivel de alerta y precaución que deberá desplegarse no sólo en territorio nacional sino también en las representaciones argentinas alrededor del mundo.
