En el marco del conflicto con el Servicio Meteorológico Nacional, el Gobierno nacional dispuso cambios en el sistema de provisión de información climática para vuelos y habilitó la participación de prestadores privados. La medida fue oficializada a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 274/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial.
La normativa establece un esquema más flexible para el Servicio Meteorológico para la Navegación Aérea (MET), permitiendo que “terceros debidamente habilitados” puedan suministrar los datos que hasta ahora eran brindados exclusivamente por el organismo estatal. El objetivo es asegurar la continuidad del servicio y evitar posibles interrupciones que afecten la actividad en los aeropuertos del país.
En este nuevo esquema, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) será la responsable de coordinar la prestación del servicio, ya sea de manera directa o mediante otros proveedores autorizados, garantizando el cumplimiento de los estándares de seguridad operacional fijados por la Administración Nacional de Aviación Civil.
De manera transitoria, el SMN continuará brindando el servicio por un plazo de hasta 180 días hábiles, con el fin de evitar impactos inmediatos en el sistema aeronáutico. Según el Gobierno, una eventual interrupción del servicio meteorológico podría afectar de forma integral el funcionamiento de la aviación.
El decreto también introduce cambios en el financiamiento del organismo, al disponer que el SMN deje de percibir el 10% de la Tasa de Protección al Vuelo que recibía automáticamente. Desde el Ejecutivo señalaron que la medida apunta a establecer un esquema “más equitativo” en la distribución de recursos.
La decisión se da en un contexto de tensión con los trabajadores del organismo meteorológico, que habían anunciado medidas de fuerza en rechazo a recortes, cierres de estaciones y despidos. Aunque el paro previsto para este viernes fue suspendido, el conflicto continúa abierto.
Desde el Gobierno sostienen que la reforma busca dotar al sistema de mayor flexibilidad operativa, diversificar los prestadores y garantizar la continuidad de un servicio considerado clave para la seguridad aérea.

