El Gobierno nacional avanzará con una reestructuración del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que incluirá el despido de 140 empleados contratados y la implementación de un plan integral de modernización tecnológica. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Defensa, busca optimizar el funcionamiento del organismo, reducir costos operativos y adecuarlo a estándares internacionales.
Según fuentes oficiales, las desvinculaciones alcanzarán principalmente a personal contratado que cumple funciones administrativas y tareas de observación manual. La medida se enmarca en un rediseño estructural del organismo, que actualmente cuenta con cerca de mil trabajadores entre civiles y militares.
El eje central de la reforma es la automatización de la red de observación meteorológica, integrada por unas 130 estaciones distribuidas en todo el país. Desde el Gobierno sostienen que el sistema vigente presenta un atraso tecnológico significativo y depende en gran medida de procesos manuales, lo que incrementa los costos y reduce la eficiencia en la obtención y procesamiento de datos.
En ese sentido, el plan prevé reemplazar progresivamente las estaciones manuales por equipos automáticos capaces de medir variables en tiempo real, con mayor precisión y menor margen de error. La iniciativa también contempla una reorganización del personal, con una reducción de dotaciones en las estaciones y en áreas administrativas.
Uno de los puntos destacados por las autoridades es que la reestructuración no afectará al personal técnico especializado. En particular, aseguraron que no habrá despidos de meteorólogos, considerados clave para el funcionamiento del sistema y la calidad de los pronósticos.
La reforma se apoya en un informe del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que detectó un sobredimensionamiento en distintas áreas del organismo y cuestionó su modelo operativo. A partir de ese diagnóstico, se diseñó un plan conjunto con el Ministerio de Defensa para modernizar el servicio.
Desde el Ejecutivo estiman que la medida permitirá un ahorro superior a los 3.500 millones de pesos anuales, recursos que serán destinados a la incorporación de tecnología y a la actualización de la red de monitoreo climático durante 2026.
Sin embargo, la iniciativa ya generó rechazo en sectores sindicales. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció que los despidos podrían afectar la capacidad operativa del organismo y advirtió sobre posibles medidas de fuerza. Desde el gremio cuestionan la idea de reemplazar tareas humanas por sistemas automatizados sin impacto en la calidad del servicio.
Pese a las críticas, en el Gobierno ratifican que la modernización es necesaria para mejorar la eficiencia y la precisión de la información meteorológica, así como para fortalecer áreas estratégicas como la aeronavegación y la respuesta ante fenómenos climáticos. La primera etapa del plan comenzará en los próximos días con el envío de los telegramas de despido y la puesta en marcha de los procesos de adquisición de equipamiento.


