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Reforma política: el Gobierno analiza negociar unas PASO optativas para destrabar el debate

Ante la falta de consensos para eliminar las primarias, el oficialismo evalúa abrir una negociación con bloques aliados y opositores dialoguistas. La posibilidad de convertir las PASO en un mecanismo optativo gana terreno mientras avanzan las conversaciones legislativas.

02 de junio de 2026


El Gobierno nacional mantiene a la reforma política entre sus principales prioridades legislativas para junio, aunque la falta de acuerdos en el Congreso obligó al oficialismo a reconsiderar su estrategia. En ese escenario, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de negociar un esquema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) optativas, en lugar de avanzar directamente con su eliminación total.

La discusión se instaló en las últimas semanas dentro de la mesa política del oficialismo, que trabaja en acelerar la agenda parlamentaria antes del inicio del Mundial de Fútbol, período durante el cual se prevé una menor intensidad legislativa.

Desde el entorno gubernamental reconocen que el proyecto para derogar definitivamente las PASO enfrenta dificultades para reunir los votos necesarios, incluso entre sectores aliados. En ese contexto, comenzaron a explorar alternativas que permitan sostener el debate sin poner en riesgo el resto de la iniciativa de reforma electoral.

La propuesta que aparece como posible punto de acuerdo consiste en transformar las primarias en una instancia optativa y limitada únicamente a aquellos frentes políticos que necesiten resolver internas partidarias. Se trata de una alternativa impulsada por sectores del PRO y acompañada por parte del radicalismo, que consideran a las PASO una herramienta válida de participación ciudadana, aunque susceptible de modificaciones.

El oficialismo ya había intentado avanzar sobre este tema a fines de 2024, aunque en aquel momento solo logró suspender las elecciones primarias por única vez debido a su escasa representación parlamentaria. Ahora, con mayor volumen político pero sin mayorías garantizadas, busca reactivar el debate bajo nuevas condiciones.

En el Gobierno aseguran que todavía se sostiene el objetivo original de eliminar las PASO, aunque admiten que existe margen para la negociación. “Siempre hay lugar para discutir”, reconocieron desde la mesa política, dejando abierta la puerta a un entendimiento con otros espacios.

Sin embargo, dentro del propio oficialismo persisten resistencias a la alternativa optativa. Algunos sectores consideran que la medida solo reduciría parcialmente el gasto electoral sin resolver el problema de fondo y advierten sobre posibles distorsiones en la competencia interna de los partidos.

Mientras tanto, continúan las negociaciones parlamentarias y con los gobernadores. La reforma política pasó a ocupar un lugar central en la agenda del Ejecutivo, que apuesta a construir consensos y alcanzar durante junio una definición legislativa sobre el futuro del sistema electoral argentino.