El oficialismo en la Cámara de Diputados alcanzó un entendimiento con el PRO y la UCR para evitar que se habilite el quórum en la sesión convocada por la oposición con el objetivo de avanzar en la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según fuentes legislativas, los bloques aliados resolvieron no facilitar la apertura del debate en el recinto y, en su lugar, habilitar el tratamiento del tema en comisiones. La decisión le permite a La Libertad Avanza desactivar, al menos por ahora, la avanzada opositora y ganar margen político en medio de la tensión parlamentaria.
Desde el PRO justificaron la postura al sostener que “no tiene sentido la sesión de mañana” si el tema será discutido en comisión. En la misma línea se expresaron referentes de la UCR, que acompañarían el esquema impulsado por la conducción libertaria en Diputados.
La estrategia del oficialismo contempla trasladar el eje del conflicto al ámbito de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento, ambas bajo control de La Libertad Avanza. Allí se prevé encauzar el debate, definir el cronograma de trabajo y ordenar eventuales citaciones.
En paralelo, en el oficialismo reconocen que el objetivo político es ganar tiempo y descomprimir la tensión hasta el receso legislativo de invierno, en un intento por diluir el impacto del conflicto en la agenda pública.
Sin embargo, no hay unanimidad total entre los bloques aliados. Algunas terminales del PRO y de la UCR mantienen reparos respecto de la continuidad de Adorni en el cargo, lo que deja abierta la posibilidad de fisuras en la estrategia acordada.
En ese contexto, el oficialismo ya anticipó la convocatoria a las comisiones para encauzar el tratamiento del tema, mientras busca ordenar su propia agenda parlamentaria.
La caída de la sesión opositora también habilitaría una nueva convocatoria en el recinto por parte del oficialismo, con un temario propio que incluiría proyectos considerados prioritarios por La Libertad Avanza, entre ellos el tratamiento del Super RIGI y acuerdos vinculados a deudores.
En el oficialismo consideran que la jugada permite reordenar la dinámica legislativa y evitar que la oposición capitalice la discusión en el recinto. En paralelo, la oposición mantiene la intención de avanzar con la sesión para exponer las ausencias y sostener el tema en la agenda política.
Con este escenario, el futuro de la iniciativa contra Adorni queda supeditado al debate en comisión y a la evolución de los acuerdos entre bloques, en una semana marcada por negociaciones cruzadas y definiciones de alto impacto en el Congreso.

