El Gobierno consiguió una victoria legislativa en la Cámara de Diputados al aprobar el proyecto de reforma laboral que había recibido media sanción del Senado, aunque con modificaciones que obligarán a una nueva revisión en la Cámara alta. La eliminación del artículo 44, que reducía las licencias pagas por enfermedad o accidentes, fue la concesión clave para garantizar el respaldo de sectores dialoguistas.
La iniciativa fue aprobada en general con 135 votos afirmativos y 115 negativos, sin abstenciones. El oficialismo reunió apoyos del PRO, la UCR, el MID y diversos bloques provinciales, cuya intervención resultó determinante para alcanzar el quórum y sostener el tratamiento del proyecto. En contra se pronunciaron Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y otros espacios provinciales.
La sesión estuvo marcada por fuertes tensiones políticas, cruces entre legisladores y maniobras reglamentarias que, en algunos momentos, pusieron en riesgo la continuidad del debate. También hubo reproches del peronismo a gobernadores que instruyeron a sus diputados a dar quórum pese a expresar objeciones al contenido de la reforma.
El oficialismo aspira ahora a que el Senado otorgue la sanción definitiva la próxima semana, de modo que el presidente Javier Milei pueda presentar la ley como un logro central en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, prevista para el 1 de marzo.
Entre los principales cambios impulsados por el proyecto se incluyen la prioridad de los convenios colectivos por empresa o región, la creación de un Fondo de Asistencia Laboral para cubrir indemnizaciones, la flexibilización del régimen de vacaciones, modificaciones en el cálculo y pago de indemnizaciones por despido, la implementación del banco de horas y nuevas regulaciones para trabajadores de plataformas digitales.
Además, la reforma amplía las restricciones al derecho de huelga en servicios esenciales y crea incentivos para la formalización laboral mediante reducciones en aportes y contribuciones sociales.
El debate continuará en el Senado, donde el oficialismo necesitará sostener los acuerdos políticos alcanzados en Diputados para concretar uno de los pilares de su agenda económica y laboral.


