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Giro inesperado tras la captura: EE.UU. modifica la acusación contra Maduro y redefine el rol del “Cartel de los Soles”

El Departamento de Justicia suavizó el lenguaje técnico: ya no señala al depuesto mandatario como líder de una estructura narco tradicional, sino como conductor de una "cultura de corrupción". Ante el juez en Nueva York, Maduro se declaró "no culpable" y aseguró ser un "prisionero de guerra".

06 de enero de 2026


En un movimiento judicial que contrasta con la retórica política reciente, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos presentó una modificación sustancial en la acusación contra Nicolás Maduro, tras su reciente captura y traslado a territorio norteamericano. Si bien se mantienen firmes los cargos por narcoterrorismo y tenencia de armas, la Fiscalía ha redefinido la naturaleza de la organización criminal que supuestamente lideraba.

El nuevo documento marca un cambio de estrategia legal: el “Cartel de los Soles”, previamente descrito como una jerarquía narcotraficante monolítica, es caracterizado ahora como un “sistema de clientelismo” y una “cultura de corrupción”.

Del “Cartel” al “Clientelismo”

La revisión del texto fiscal es drástica en términos semánticos. En la acusación original de 2020, el término “Cartel de los Soles” aparecía decenas de veces; en el nuevo documento de 2026, solo figura en dos oportunidades.

La Fiscalía estadounidense ha dejado de señalar a Maduro como el jefe de una estructura criminal organizada al estilo de los carteles tradicionales. En su lugar, describe un esquema donde las élites poderosas —y oficiales de alto rango cuyas insignias de “sol” dan nombre al grupo— se enriquecen bajo la protección estatal.

Según expertos legales, este cambio sugiere que los fiscales buscan una base probatoria más sólida. Probar una jerarquía narco vertical ha sido cuestionado por analistas que ven en Venezuela actos de corrupción individual de generales más que una red unificada. Al centrarse en la corrupción estatal y el lavado de dinero, la acusación podría blindarse ante posibles debilidades probatorias.

Contradicciones con el discurso oficial

La modificación legal choca con la narrativa política que impulsó la operación. Apenas el sábado pasado, el presidente Donald Trump había afirmado que la operación militar tenía como objetivo “descabezar” al Cartel de los Soles.

Asimismo, la redefinición sorprende considerando que hace solo un año, en 2025, Estados Unidos designó oficialmente al grupo como una Organización Terrorista Extranjera (FTO), una medida que contó con el respaldo diplomático de países de la región, como Argentina y Paraguay.

“Soy un prisionero de guerra”

Pese al cambio en la terminología técnica, la presión judicial sobre Maduro y su esposa, Cilia Flores, es máxima. Ambos comparecieron este lunes ante un tribunal en Nueva York.

En un clima de alta tensión, el expresidente venezolano se declaró “no culpable” de todos los cargos. Lejos de aceptar la jurisdicción norteamericana, Maduro insistió en su legitimidad como Jefe de Estado y lanzó una frase que resonó en la sala y definirá su estrategia de defensa política: “Soy un prisionero de guerra”.