El inmueble afectado se ubica en avenida Blas Parera al 7100, donde el comerciante convive con su pareja y tres hijos menores. Ante la reiteración de los hechos y la falta de detenidos, el dueño del negocio debió modificar su rutina diaria para evitar una tragedia.
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Vigilancia propia: El vecino permanece despierto durante la madrugada para custodiar la puerta de ingreso.
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Elementos de defensa: Utiliza arena y botellas de agua para sofocar posibles focos ígneos de manera inmediata.
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Zona crítica: El afectado describió que ese sector de la avenida se convierte en “tierra de nadie” durante la noche por la falta de patrullaje.
Falta de avances en la investigación
A pesar de contar con cámaras de seguridad y alarmas, el damnificado manifestó su frustración ante la inacción del Ministerio Público de la Acusación y la Policía. Según su relato, aunque llamó al 911 en cada oportunidad, los móviles llegaron cuando los agresores ya se habían escapado del lugar.
Actualmente, la familia vive bajo un estado de alerta constante, temiendo que el fuego alcance la planta alta donde descansan los niños. El comerciante espera que las autoridades locales tomen medidas urgentes tras las seis denuncias radicadas.

