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Inundación 2003 el desgarrador relato de la evacuación del Hospital de Niños

A 23 años de la tragedia hídrica, el exmédico del nosocomio Juan Carlos Beltramino recordó cómo fue rescatar a 85 pacientes pediátricos mientras el agua del Salado rodeaba el edificio.

29 de abril de 2026


La jornada del 29 de abril de 2003 comenzó con una directiva urgente del Ministerio de Salud. Según recordó el doctor Juan Carlos Beltramino, tras el pase de sala habitual de las 7:30, recibieron la orden de dar altas médicas inmediatas para liberar camas. El objetivo era recibir a los vecinos de los barrios del noroeste que ya sufrían el avance del río Salado.

De los 122 internados originales, el hospital logró quedarse con 85 pacientes críticos. Sin embargo, lo que el personal no sospechaba en ese momento era que el propio edificio, inaugurado apenas tres años antes, también terminaría bajo el agua.

El avance del agua sobre el Hospital de Niños

Cerca de las 11:00, se iniciaron tareas de defensa con arena para intentar proteger el inmueble. Beltramino relató que incluso consultaron a los vecinos más antiguos de Santa Rosa de Lima, quienes confiaban en que el agua nunca superaría el terraplén de la vía.

Lamentablemente, para las 14:30 el agua ya rodeaba el edificio y a las 17:00 comenzó a ingresar a las instalaciones. Ante la inminente inundación de la planta baja, los niños fueron trasladados a la planta alta, mientras que los neonatos con cuadros de mayor complejidad fueron los primeros en ser evacuados hacia otros centros asistenciales.

Trabajo en red y solidaridad entre efectores

La evacuación total de los chicos finalizó cerca de las 22:00. Beltramino destacó el rol fundamental de las doctoras Jorgelina Gasparri y Natalia Gamba en la organización de las historias clínicas y medicación de cada paciente. Asimismo, valoró la generosidad de otros efectores como el Hospital Iturraspe, el Hospital Americano y el Hospital Cullen.

“El Hospital Cullen nos abrió una sala de quemados que estaba por inaugurarse y allí armamos esa misma noche la primera guardia para seguir atendiendo chicos”, recordó el médico sobre la integración del sistema de salud en plena emergencia.

El regreso y las secuelas de la inundación

El proceso de recuperación del hospital demandó tres meses de trabajo intenso. Durante ese tiempo, el personal operó en las instalaciones del Hospital Italiano viejo. A pesar de las pérdidas materiales y de equipamiento, el saldo humano fue positivo: los 85 niños evacuados llegaron en buenas condiciones a sus destinos.

Para Beltramino, la fecha representa una “cicatriz” que sirve para aprender. “Dentro del desastre, es destacable el trabajo de jóvenes médicos, enfermeras y voluntarios que trabajaron a destajo”, concluyó el profesional.