La economía argentina mostró en enero una leve mejora en su nivel de actividad, de acuerdo con el último informe del Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc) de la Bolsa de Comercio. El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG) registró una suba mensual del 0,2%, encadenando así dos meses consecutivos en terreno positivo.
Sin embargo, la comparación interanual todavía refleja un escenario contractivo: el indicador se ubicó 1,1% por debajo del nivel de enero de 2025, evidenciando que la recuperación aún no logra compensar el deterioro acumulado desde el segundo trimestre del año pasado.
El agro, en máximos históricos
El principal motor de la mejora vuelve a ser el sector agrícola. El avance mensual de labores agrícolas creció 2,8% en enero y acumuló su cuarta suba consecutiva, alcanzando un máximo histórico. La finalización de la cosecha de trigo y cebada —ambas con registros récord— y el sostenido progreso en la implantación de soja y maíz explican el desempeño. En términos interanuales, el salto fue del 20,8%.
Este dinamismo impacta favorablemente en la industria alimentaria y en las exportaciones, amortiguando la debilidad de otros sectores.
Industria y construcción, con señales de recuperación
La producción industrial avanzó 1,1% mensual en enero, su segunda mejora consecutiva, aunque permanece 3,9% por debajo del nivel de un año atrás. El informe subraya que la recuperación parte de niveles históricamente deprimidos: la actividad fabril aún se encuentra 15% por debajo de su último máximo.
En la construcción, la variación mensual fue de 0,5%, marcando la segunda suba consecutiva y la tercera en cuatro meses. No obstante, en la comparación interanual todavía muestra una leve caída del 0,6%, lo que refleja dificultades para sostener una recuperación firme en el nuevo esquema macroeconómico.
Consumo y empleo, los puntos más débiles
Entre los indicadores más comprometidos aparecen las ventas minoristas, que retrocedieron 0,1% en enero y acumulan una caída interanual del 6,4%. También las importaciones totales de bienes profundizaron su tendencia descendente, con una baja mensual del 2,8% y un retroceso interanual del 8,7%.
En el mercado laboral persisten las señales de fragilidad. El número de asalariados privados registrados cayó 0,1% mensual y se ubica 1,3% por debajo del nivel de enero del año pasado. A su vez, la remuneración bruta real del sector privado encadenó su quinta caída consecutiva (-0,8% en enero) y acumula una baja interanual del 4,2%.
Patentamientos y recaudación, con comportamiento dispar
Los patentamientos de vehículos nuevos crecieron 2,1% en enero, cortando una racha de siete meses consecutivos en baja. Aun así, en términos interanuales registran una caída del 3,1%.
La recaudación nacional total mostró una suba mensual del 0,4%, aunque permanece 7,5% por debajo del nivel de un año atrás, reflejando el impacto de la desaceleración económica.
Perspectivas: señales mixtas en un proceso de transición
El informe también analiza el Índice Compuesto Líder (ILA-ARG), que se mantuvo sin cambios en enero (0,0%) tras dos meses de crecimiento. Si bien mejoró el índice de difusión —que mide la proporción de indicadores con variaciones positivas— todavía se mantiene por debajo del umbral que anticipa una expansión sostenida.
Según el CICEc, el cierre de 2025 y el comienzo de 2026 exhiben señales positivas en términos agregados, pero concentradas principalmente en el excepcional desempeño del agro y en una incipiente recuperación de la industria y la construcción desde niveles bajos.
Para consolidar una mejora sostenida de la actividad, el desafío será que estos sectores profundicen su recuperación y logren traccionar al mercado laboral y al consumo, los eslabones que todavía muestran mayor debilidad en el arranque del año.
