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La industria santafesina cayó 3,7% en el primer semestre y advierten por los costos y la menor demanda

Según el último informe de FISFE, la actividad manufacturera retrocedió 1% interanual en junio. La maquinaria agrícola y la siderurgia estuvieron entre los sectores más afectados. Desde fines de 2023, la provincia perdió casi 9.700 empleos industriales.

24 de agosto de 2026


La industria manufacturera de Santa Fe profundizó su caída durante la primera mitad de 2026. Según el informe Actualidad Industrial N° 162, elaborado por la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), la actividad registró en junio una baja del 1% interanual y una retracción del 1,6% respecto de mayo, en términos desestacionalizados.

Con estos resultados, la producción industrial santafesina acumuló una caída del 3,7% durante el primer semestre del año.

Desde FISFE señalaron que el sector enfrenta un escenario marcado por el aumento de los costos energéticos, la menor demanda interna y las dificultades para competir con productos fabricados en otros países.

La entidad también advirtió sobre el impacto de las tarifas, el costo del financiamiento, la presión impositiva y la falta de políticas de desarrollo productivo, factores que, según el informe, afectan la capacidad de las empresas para sostener los niveles de producción y empleo.

Fuertes caídas en maquinaria agrícola y ramas clave

Durante junio, el 40% de las ramas industriales relevadas registró caídas interanuales.

La mayor baja correspondió a la maquinaria agropecuaria, con un desplome del 28% interanual y una incidencia negativa de 1,44 puntos porcentuales sobre el índice general.

También tuvieron desempeños negativos las prendas de vestir (-6,7%), la industria siderúrgica (-2,5%), la maquinaria de uso general (-1,9%) y la carne vacuna (-1,5%).

La industria metalúrgica mostró una contracción todavía mayor: la actividad cayó 13,5% interanual en junio y acumuló una baja del 15,5% en los primeros seis meses del año.

No todos los sectores tuvieron resultados negativos. Entre las ramas que lograron crecer se ubicaron la molienda de cereales (+11,7%), muebles y colchones (+9,4%), fiambres y embutidos (+9,1%), papel y productos de papel (+5,8%), maquinaria de uso especial (+5,4%), autopartes (+4,4%), productos lácteos (+3,5%) y molienda de oleaginosas (+1,3%).

Caída del empleo y cierre de empresas

El retroceso de la actividad también tuvo impacto sobre el empleo industrial.

De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) citados por FISFE, entre diciembre de 2023 y abril de 2026 la industria manufacturera santafesina perdió 9.686 trabajadores cubiertos, equivalente a una caída del 7%.

En el mismo período también se registraron 438 empleadores asegurados menos, una reducción del 7,4%.

A nivel nacional, el empleo asalariado registrado de la industria acumuló 27 meses consecutivos con variaciones interanuales negativas. En mayo, la baja fue del 4,5%, mientras que desde fines de 2023 se perdieron cerca de 84.000 puestos de trabajo formales, según el informe.

El impacto en Rosario y el comercio exterior

La situación también se refleja en los principales centros industriales de la provincia. En Rosario, la facturación industrial en términos reales acumuló una caída del 10,6% interanual durante los primeros cinco meses de 2026.

El retroceso se suma a las bajas registradas en los dos años anteriores: 26,4% en 2024 y 8,8% en 2025.

En materia de comercio exterior, las exportaciones de manufacturas santafesinas mostraron una evolución positiva durante el primer semestre de 2026. El valor exportado creció 28,7% interanual, impulsado principalmente por las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que aumentaron un 30,7%.

Sin embargo, el monto total exportado, de 7.868 millones de dólares, todavía se encuentra 9,9% por debajo del máximo alcanzado durante el primer semestre de 2022.

La principal diferencia se observa en las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), cuyas exportaciones acumulan una caída del 57,5% respecto de aquel período.

Los datos de FISFE muestran así un escenario industrial heterogéneo, con algunos sectores que logran sostener o incrementar su producción, pero con una caída general que continúa impactando sobre la actividad, las empresas y el empleo.