Los mercados internacionales comenzaron la semana con fuertes caídas y alta volatilidad, en medio de la incertidumbre que genera la guerra en Medio Oriente. Las bolsas asiáticas registraron desplomes de hasta 6% y los futuros de Wall Street anticipan nuevas bajas para la apertura en Estados Unidos.
El nerviosismo de los inversores se profundizó ante el temor de que el conflicto regional se prolongue y afecte el suministro energético mundial, lo que impulsó una fuerte suba del petróleo y provocó ventas generalizadas de activos financieros.
Caídas en Asia
Los mercados asiáticos fueron los primeros en reflejar el impacto de la crisis. En Japón, el índice Nikkei 225 se desplomó 5,24%, en un contexto de preocupación por el impacto que un conflicto prolongado podría tener sobre el abastecimiento energético del país, uno de los mayores importadores de crudo del mundo.
En Corea del Sur, el índice KOSPI retrocedió cerca del 6%, reflejando la aversión al riesgo que domina a los mercados internacionales.
El clima negativo también se trasladó a China: el Shanghai Composite cayó alrededor de 0,7%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong perdió 1,4%.
Europa y Wall Street también operan en baja
La tendencia bajista se replicó en los mercados europeos. El índice Euro Stoxx 50 registraba pérdidas cercanas al 1,8%, mientras que el DAX de Alemania caía 1,3% y el CAC 40 de Francia retrocedía cerca de 2%. En el Reino Unido, el FTSE 100 también mostraba una baja superior al 1%.
En Estados Unidos, los futuros de Wall Street anticipaban otra rueda complicada. El S&P 500 operaba con una caída cercana al 1,1% en el premarket, mientras el Nasdaq Composite retrocedía más de 1% y el Dow Jones Industrial Average mostraba pérdidas superiores al 1,2%.
La tensión también quedó reflejada en el VIX, conocido como el “índice del miedo”, que llegó a subir alrededor del 12%, señal de que el mercado espera fuertes oscilaciones en los precios de los activos.
Petróleo en alza y volatilidad en las materias primas
En paralelo, el mercado energético registró movimientos bruscos. El crudo West Texas Intermediate superó los 103 dólares por barril tras dispararse más de 13%, alcanzando su nivel más alto desde mediados de 2022.
Por su parte, el Brent del Mar del Norte también superó los 105 dólares, impulsado por los temores a posibles interrupciones en la producción o el transporte de petróleo desde Medio Oriente.
En contraste, algunos activos considerados refugio registraban retrocesos. El precio del oro caía cerca de 1,3% y la plata retrocedía más de 1%.
En el mercado agrícola, en cambio, predominaban las subas: el trigo, el maíz y la soja avanzaban en un contexto de incertidumbre global que suele impulsar los precios de las materias primas.

