El entrenador tatengue reconoció que el equipo no pudo cerrar un partido que tenía controlado y admitió preocupación por los siete goles recibidos en las primeras cuatro fechas. “Tengo que encargarme de darle equilibrio a esto”, sostuvo. Además, respaldó a sus jugadores y aseguró que mantiene la confianza para meterse entre los ocho mejores.
La derrota de Unión ante Central Córdoba de Santiago del Estero dejó dolor y autocrítica en el entrenador Leonardo Madelón. El técnico consideró que su equipo hizo méritos para quedarse con el partido, pero no logró aprovechar las oportunidades y en apenas unos minutos sufrió dos goles que terminaron cambiando el resultado.
“Estábamos haciendo lo más difícil: ir ganando el partido, jugando bien”, analizó Madelón en conferencia de prensa. Y agregó: “En un ratito que tuvimos dos errores, nos dieron vuelta un partido que había que liquidar. Cuando no lo liquidás, te pasan estas cosas”.
El entrenador evitó calificar el encuentro como una “noche negra” y remarcó que Unión mantiene una identidad de juego. “No es que estamos mal y un desastre, ni el equipo no tiene línea de juego”, afirmó. Sin embargo, asumió la responsabilidad por la derrota y reconoció que quizás pudo haber transmitido algo incorrecto durante el entretiempo.
“Creo que yo me hago cargo de esto. Lo pierde Unión al partido. Lo tenías para cerrarlo y quizás me equivoqué yo en algo, en alguna frase en el entretiempo”, sostuvo.
La preocupación por los goles recibidos
Uno de los aspectos que más inquieta al entrenador es la fragilidad defensiva. Unión recibió siete goles en las primeras cuatro fechas y Madelón reconoció que es un aspecto que deberá corregir.
“Sí, me preocupan muchos goles”, admitió. Según explicó, el equipo tiene una marcada vocación ofensiva que en determinados momentos lo lleva a quedar expuesto: “Somos muy nobles también. Seguíamos insistiendo y sabíamos que estábamos mal parados en el fondo porque ellos de contra son bravos”.
En ese sentido, señaló que la juventud del plantel también puede explicar algunos de esos desajustes. “Es un equipo joven que peca de atacar y por ahí quería ganar 2 a 0, 3 a 0 y terminaste perdiendo”, sostuvo.
Madelón fue contundente al asumir el desafío: “Yo tengo que encargarme de darle equilibrio a esto que vos me estás diciendo, y soy responsable”.
“Mi idea es seguir pregonando un fútbol ofensivo”
Pese a la derrota, el técnico dejó en claro que no pretende abandonar su propuesta ofensiva. Reconoció que Unión puede ser “muy frontal” y hasta “obsesivo” a la hora de atacar, pero defendió esa identidad.
“Capaz que yo me estoy pasando para el lado de la obsesión de atacar y haremos otro sistema también, no tan ingenuo por momentos”, explicó.
De todos modos, sostuvo: “Mi idea es seguir pregonando un fútbol ofensivo, un equipo que ataque, que lo respeten, que sea incómodo, que corra mucho”.
Para Madelón, esa propuesta también forma parte del crecimiento institucional y deportivo de Unión: “Yo disfruté todo el año pasado atacando”.
Respaldo a los jugadores y objetivo de meterse entre los ocho
El entrenador también pidió tranquilidad y respaldo para un plantel que, según explicó, todavía está en proceso de adaptación debido a los cambios producidos respecto del equipo anterior.
“Es normal que haya algún bajón en el rendimiento”, señaló, aunque remarcó que los futbolistas están dando su máximo esfuerzo. “Hay buenos jugadores y buena gente; tengo muy buen plantel y muy buenas personas”, afirmó.
Madelón también defendió especialmente a Misael, uno de los jóvenes cuestionados por parte de los hinchas, y pidió que no se descargue la responsabilidad sobre él: “Es un chico que da todo el máximo, tiene 18 años”.
Con cuatro puntos en las primeras cuatro jornadas, Unión quedó momentáneamente fuera de los ocho equipos que avanzan a la siguiente instancia. El entrenador, sin embargo, mantiene el objetivo: “Hay que empezar a sumar y estar adentro de los ocho”.
“Tengo fe que vamos a entrar. Ya entramos en los dos anteriores, nadie me tenía fe y entramos”, remarcó.
San Lorenzo, la oportunidad para reaccionar
El próximo desafío será ante San Lorenzo, en una cancha que Madelón anticipó como un escenario especialmente exigente.
“Hay que pagar la cuenta rápido, y eso es el sábado a las 2:30”, afirmó. Y agregó: “Tenemos que sumar, sumar en esa cancha es importante, y poder traer todo sería mucho más”.
El entrenador reconoció que será un partido complejo frente a un rival de jerarquía y con un estadio que, según estimó, estará colmado. Pero insistió en que Unión deberá afrontarlo con inteligencia y sin abandonar su identidad.
“Ya este partido no tiene arreglo”, sentenció Madelón. “Hicimos todo para ganarlo, no lo ganamos, y el que mueve la red tiene razón. La movieron ellos y se llevaron todo”.