Los combustibles volvieron a aumentar en la ciudad de Santa Fe y la nafta Súper de YPF quedó al borde de los 2.100 pesos por litro. El nuevo incremento comenzó a regir este jueves y ya se refleja en los surtidores de las estaciones de servicio de la petrolera estatal.
Con la actualización, el litro de nafta Súper pasó de 2.071 a 2.087 pesos, mientras que la versión premium Infinia alcanzó los 2.257 pesos. En tanto, el Diesel 500 se comercializa a 2.271 pesos y el Infinia Diesel a 2.389 pesos.
La suba ronda el 1% y está vinculada principalmente a la actualización mensual de impuestos aplicada sobre los combustibles líquidos. El ajuste se suma a una serie de incrementos que se vienen registrando de manera periódica durante el último año y que impactan tanto en usuarios particulares como en distintos sectores productivos y del transporte.
El nuevo cuadro tarifario llega además en un contexto marcado por el fin del esquema de estabilidad de precios que había sido anunciado por YPF a comienzos de abril. En aquel momento, el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, había señalado que la empresa mantendría sin cambios los valores de los combustibles durante 45 días.
Ese período finaliza este 15 de mayo, por lo que el mercado permanece atento a las próximas decisiones que puedan adoptar tanto YPF como el resto de las petroleras que operan en el país.
El aumento vuelve a generar preocupación entre automovilistas y transportistas, ya que el precio de los combustibles tiene incidencia directa sobre los costos logísticos, el transporte de mercaderías y el valor final de distintos productos y servicios.
En paralelo, entidades vinculadas al transporte de cargas vienen advirtiendo sobre el impacto acumulado de los incrementos en combustibles, sumado al deterioro de rutas y la caída de la actividad económica. El sector sostiene que los costos operativos continúan en alza y condicionan la rentabilidad de las empresas.
Con este nuevo ajuste, la nafta Súper en Santa Fe queda nuevamente cerca de superar una barrera simbólica: los 2.100 pesos por litro, en un escenario donde los precios de los combustibles continúan mostrando variaciones mensuales.


