El centro de salud del barrio Nueva Pompeya volvió a ser blanco de la inseguridad: durante la madrugada, delincuentes robaron los dos aires acondicionados que quedaban en el edificio, luego de que días atrás ya se hubieran llevado otros ocho equipos.
Según informaron trabajadores del lugar, tras el primer hecho ocurrido el martes, se habían reforzado algunas medidas de seguridad, como la colocación de rejas en el sector afectado. Sin embargo, los ladrones lograron vulnerarlas y concretaron un nuevo golpe, dejando al establecimiento sin ningún sistema de climatización.
Viviana Servidio, delegada de ATE, expresó su preocupación por la situación: “No quedó ninguno, se llevaron todos los aires. Estamos muy tristes, con una mezcla de enojo y angustia. Nosotros estamos para atender a la comunidad y sostener la salud pública, pero esto también refleja lo que está pasando en materia de seguridad en la zona norte, donde ahora los ataques alcanzan a las instituciones”.
Entre los equipos sustraídos se encontraba el que refrigeraba el área de farmacia, lo que genera un problema adicional para la conservación de medicamentos. “Ayer recibimos insumos y, si bien ahora el clima es templado, con altas temperaturas sería imposible mantenerlos en condiciones”, advirtió.
Por su parte, Laura Bergues, coordinadora del primer nivel de atención en centros de salud, señaló que se trata de “un nuevo hecho de inseguridad” pese a que tras el robo anterior se habían reforzado patrullajes y controles en la zona, en conjunto con Provincia y Municipalidad.
La funcionaria explicó que los equipos robados estaban ubicados en sectores externos que no están cubiertos por el sistema de alarma, lo que facilitó el accionar de los delincuentes.
En cuanto a posibles medidas adicionales, como la presencia policial permanente durante la noche, indicó que aún resta definir nuevas estrategias en una reunión pendiente con las autoridades de seguridad.
Mientras tanto, el nuevo episodio profundiza la preocupación del personal sanitario y de los vecinos, en un contexto donde los reiterados robos afectan directamente el funcionamiento de los servicios esenciales.


