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Piden perpetua por el crimen del arbolito en la peatonal santafesina

El fiscal Estanislao Giavedoni solicitó la máxima pena para Augusto Monzón por el asesinato de "Pelusa" Farías. El caso será elevado a juicio por jurados en una zona céntrica marcada por cambios en su fisonomía urbana.

07 de mayo de 2026


La causa que investiga el asesinato de Carlos Alberto “Pelusa” Farías, ocurrido en febrero de 2024 en un local de indumentaria de la peatonal San Martín al 2.600, alcanzó una instancia decisiva. Durante la audiencia preliminar, el fiscal Estanislao Giavedoni anticipó que solicitará la prisión perpetua para Augusto Joaquín Monzón (24).

La acusación fiscal sostiene que se trató de un homicidio calificado por ser criminis causa, argumentando que Monzón mató a la víctima para robarle 20.000 dólares y su teléfono celular. Según el Ministerio Público de la Acusación, el imputado atacó a Farías de forma “inesperada, sorpresiva y fría”, aprovechando su superioridad física. El juez Nicolás Falkenberg admitió la acusación y dispuso que el caso sea evaluado mediante un juicio por jurados.

Un crimen que conmocionó al área central

El hecho ocurrió el miércoles 21 de febrero alrededor de las 13:30, en pleno corazón comercial de la ciudad. Farías, quien se dedicaba al intercambio informal de moneda extranjera, acudió al local para concretar una operación. Allí fue atacado a golpes y su cuerpo fue ocultado en el depósito trasero bajo bolsas de ropa, mientras el agresor limpiaba los rastros de sangre para intentar ocultar el hecho.

Este episodio de violencia extrema se produjo en un sector de la ciudad que, según expertos, enfrenta desafíos estructurales de seguridad y permanencia. En diálogo con VEO Noticias, el decano de la FADU, Miguel Rodríguez, reflexionó sobre la situación de las áreas centrales de Santa Fe.

La visión urbanística sobre la zona de la peatonal

Para Rodríguez, episodios de inseguridad en el centro están vinculados a procesos de vaciamiento que la ciudad atraviesa desde hace décadas. La aparición de grandes superficies comerciales y la migración de residentes hacia barrios privados han restado dinamismo al casco urbano.

“Después del horario de comercio, las áreas centrales están vacías de movimiento”, explicó el decano, señalando que la falta de una mixtura de usos (vivienda y comercio combinados) favorece condiciones de inseguridad. Desde la FADU proponen modelos como la “ciudad de los 15 minutos” para revitalizar estos sectores, buscando que el centro santafesino recupere su flujo de personas durante todo el día y no solo en franjas administrativas o comerciales.