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Pronostican un invierno con temperaturas normales a superiores y lluvias dentro de los valores habituales

Desde el Centro de Informaciones Meteorológicas de la UNL anticipan que la región atravesará una estación con condiciones cercanas a lo normal, aunque con una tendencia a mayores precipitaciones debido al desarrollo del fenómeno El Niño.

21 de junio de 2026


Con el inicio del invierno, las perspectivas climáticas para la región indican un escenario que podría presentar temperaturas levemente superiores a los valores históricos y precipitaciones entre normales y por encima de lo habitual, en un contexto marcado por la evolución del fenómeno El Niño.

Así lo explicó Ignacio Cristina, titular del Centro de Informaciones Meteorológicas (CIM) de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la Universidad Nacional del Litoral, quien señaló que la situación actual responde a una etapa de transición desde una fase neutral hacia la instalación de El Niño.

“Debería ser un invierno relativamente típico, sobre todo teniendo en cuenta que estamos en una fase de transición de una condición neutral hacia un Niño”, indicó el especialista en diálogo con Veo Noticias.

Según detalló, este proceso favorece una tendencia a registrar temperaturas normales o incluso superiores a las habituales para la época. En cuanto a las precipitaciones, aclaró que todavía existe cierto grado de incertidumbre debido a que el fenómeno se encuentra en evolución.

La influencia de El Niño

Cristina explicó que distintos organismos internacionales ya observan señales de consolidación del fenómeno climático. En ese sentido, remarcó que los informes de la Organización Meteorológica Mundial anticipan una progresiva instalación de El Niño durante los próximos meses.

De acuerdo con los modelos climáticos actuales, la tendencia apunta hacia un fortalecimiento del fenómeno, lo que podría derivar en un incremento de las lluvias en comparación con los valores promedio para la región.

“Deberíamos tener precipitaciones entre normales y superiores a las normales. Como mínimo, el invierno sería normal y, en el escenario más extremo, podría resultar más lluvioso de lo habitual”, sostuvo.

Las lluvias más importantes llegarían en primavera

No obstante, el especialista aclaró que los mayores acumulados de precipitaciones no se esperan durante el invierno, sino más adelante, cuando avance la primavera.

Esto se debe a que durante los meses invernales predominan masas de aire más estables y homogéneas, lo que reduce la frecuencia de tormentas convectivas, responsables de los eventos de lluvia más intensos.

“Por lo general, en esta región las condiciones atmosféricas durante el invierno son más estables, por lo que disminuye la probabilidad de tormentas que generen grandes volúmenes de agua. Los acumulados más importantes podrían observarse recién hacia mediados de la primavera”, explicó.

De esta manera, el pronóstico estacional anticipa un invierno sin grandes sobresaltos climáticos, aunque con una vigilancia especial sobre la evolución de El Niño, un fenómeno que podría comenzar a mostrar con mayor claridad sus efectos durante la segunda mitad del año.