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Río Paraná: el INA prevé un leve descenso de los niveles en Santa Fe durante los próximos días

El Instituto Nacional del Agua anticipó que el tramo del Paraná entre Santa Fe, Paraná y Rosario continuará en niveles de aguas medias, aunque con una tendencia gradual al descenso. El organismo también señaló que las lluvias previstas para los próximos siete días serían escasas en buena parte de la Cuenca del Plata.

23 de agosto de 2026


El Instituto Nacional del Agua (INA) difundió su último pronóstico hidrológico y anticipó que el río Paraná mantendrá una dinámica estable a levemente descendente en la zona de Santa Fe durante los próximos días. De acuerdo con el informe, el tramo comprendido entre Santa Fe, Paraná y Rosario continuará dentro del rango de aguas medias, aunque con oscilaciones y una tendencia gradual a la baja.

El escenario está condicionado por las previsiones meteorológicas para la Cuenca del Plata, donde se esperan precipitaciones principalmente sobre el sector norte. El INA estima lluvias leves sobre el sector regulado de la cuenca alta del Paraná, con señales más importantes en las cuencas de los ríos Tieté y Grande. En el resto de la cuenca se prevén precipitaciones poco significativas o incluso deficitarias.

Cómo se encuentra el río Paraná en Santa Fe

Según la última medición incorporada al informe, el río Paraná en la ciudad de Santa Fe registró una altura de 3,08 metros. El nivel de alerta para esta estación se ubica en 5,30 metros, mientras que el nivel de evacuación alcanza los 5,70 metros.

El INA clasifica actualmente la situación en Santa Fe dentro del rango de aguas medias, por lo que el nivel se encuentra considerablemente por debajo de los umbrales de alerta y evacuación.

En otras estaciones santafesinas, el comportamiento también se mantiene dentro de valores moderados. En Reconquista, el Paraná registró 2,54 metros, mientras que en Rosario alcanzó los 2,97 metros. Ambas estaciones también se encuentran en el rango de aguas medias bajas/medias y aguas medias, respectivamente.

En La Paz, aguas arriba de Santa Fe, el nivel fue de 3,52 metros, mientras que en Paraná se ubicó en 2,87 metros.

El INA anticipa una leve tendencia descendente

El organismo explicó que el Paraná entre Corrientes y La Paz presenta un descenso de la base hacia el rango de aguas medias bajas, asociado principalmente al comportamiento de las erogaciones de Yacyretá.

En el tramo ubicado aguas abajo, que comprende Santa Fe, Paraná y Rosario, el río se mantiene oscilante y con una amplitud acotada dentro del rango inferior de aguas medias. Para los próximos días, el pronóstico indica que esta situación continuaría, aunque con una gradual tendencia de leve descenso.

A más largo plazo, el INA prevé que el nivel pueda continuar oscilando y descendiendo hacia el rango de aguas medias bajas/medias, aunque con mínimos que se mantendrían por encima de los valores que predominaron durante junio.

Pocas lluvias previstas sobre la cuenca

Uno de los factores centrales para la evolución del Paraná será el comportamiento de las precipitaciones. Para los próximos siete días, las previsiones numéricas indican la posibilidad de lluvias principalmente sobre el norte de la Cuenca del Plata.

En la cuenca alta del Paraná se esperan precipitaciones leves, con mayores señales sobre los ríos Tieté y Grande. También se anticipan lluvias leves en la cuenca superior del río Pilcomayo, dentro del sistema del Paraguay.

En cambio, sobre buena parte del resto de la Cuenca del Plata prevalecerían condiciones de precipitaciones poco significativas o deficitarias. Este escenario contribuye a explicar la expectativa de estabilidad y posterior descenso de los niveles del Paraná en el tramo santafesino.

Yacyretá y los aportes aguas arriba

El informe también señala que la afluencia a Yacyretá se mantiene oscilante y estable dentro del rango de aguas medias, aunque con una base ubicada en el límite entre aguas medias bajas y medias.

El INA proyecta una progresiva disminución de los caudales de ingreso y de las erogaciones de la represa, en línea con el escenario de precipitaciones deficitarias previsto para las áreas generadoras de caudal.

Esta evolución se traslada progresivamente hacia el Paraná medio. Por eso, para el sector de Santa Fe y el corredor Paraná-Rosario, la perspectiva es de niveles todavía dentro de aguas medias, pero con una leve tendencia descendente en los próximos días.

La situación en otros puntos de la cuenca

En el alto Paraná, el caudal medido en Guaíra se ubicó en 8.400 metros cúbicos por segundo, dentro del rango de aguas medias bajas, mientras que la erogación de Itaipú alcanzó los 9.200 m³/s.

En tanto, el río Iguazú en Andresito se encuentra regulado, con valores dentro del rango de aguas medias y medias altas. El organismo prevé una disminución de los valores actuales a corto plazo debido a la escasez de lluvias prevista.

Por su parte, el río Paraguay presenta niveles de aguas medias bajas tanto en Puerto Pilcomayo como en Formosa, con una dinámica de oscilación y leve descenso.

En este contexto, el pronóstico del INA para el río Paraná frente a la ciudad de Santa Fe no plantea, por el momento, un escenario de crecida significativa: se espera que el nivel continúe en aguas medias, con oscilaciones y una tendencia gradual a la baja, condicionada principalmente por la evolución de los aportes aguas arriba y las escasas precipitaciones previstas.

El escenario de El Niño para los próximos meses

El comportamiento actual del Paraná también se analiza en un contexto climático de mayor plazo. Las últimas proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) muestran un fortalecimiento del fenómeno El Niño, con una probabilidad del 95% de que alcance una intensidad “muy fuerte” durante el trimestre octubre-diciembre de 2026. Además, existe un 69% de posibilidades de que el evento supere, en ese período, el umbral de intensidad de los episodios registrados desde 1950.

Este escenario podría tener incidencia sobre los patrones de precipitaciones en distintas regiones de Sudamérica durante los próximos meses, aunque no permite anticipar por sí solo una determinada altura del río Paraná en Santa Fe. La intensidad y distribución de las lluvias, el comportamiento de los afluentes y las condiciones de la cuenca serán determinantes para establecer cómo evoluciona el nivel del río. De hecho, el propio organismo estadounidense advierte que una mayor intensidad de El Niño aumenta las probabilidades de determinados impactos climáticos, pero no los garantiza.

Así, mientras el pronóstico hidrológico de corto plazo del INA anticipa para Santa Fe una continuidad de niveles de aguas medias con una leve tendencia descendente, el escenario climático de los próximos meses plantea un contexto que deberá ser monitoreado especialmente a medida que avance la primavera y se acerque el período de mayor influencia de El Niño.