Las expectativas económicas de los argentinos se deterioraron con fuerza durante agosto, pese a la estabilización de algunas variables macroeconómicas. Una encuesta de Opina Argentina reveló que el 60% de los consultados cree que su situación personal empeorará durante los próximos meses, siete puntos porcentuales más que en julio.
El relevamiento fue realizado sobre 1.507 personas entre el 7 y el 11 de agosto en todo el país y mostró uno de los niveles de pesimismo más elevados de los últimos años. Según el estudio, el malestar económico dejó de ser una percepción circunstancial y comenzó a instalarse con mayor fuerza entre los hogares.
La preocupación también alcanza a sectores que respaldaron al Gobierno de Javier Milei. De acuerdo con la encuesta, seis de cada diez votantes de Milei y Patricia Bullrich en las elecciones de 2023 consideran que su situación personal empeorará en los próximos meses.
El empleo se convirtió en la principal preocupación
El desempleo aparece como el principal problema que los argentinos esperan que el Gobierno resuelva. El 36% de los encuestados lo ubicó en primer lugar, por encima de la corrupción, con 32%; la inflación, con 11%; y la inseguridad, con 9%.
A su vez, el temor a perder el trabajo se extendió entre las familias. El 64% manifestó preocupación ante la posibilidad de que algún integrante de su hogar pierda su empleo durante los próximos meses.
Los resultados muestran un cambio en las principales preocupaciones económicas: mientras la inflación continúa siendo un problema, el empleo, los ingresos y el poder adquisitivo adquieren cada vez mayor peso en las expectativas de los hogares.
Casi la mitad de los argentinos no llega a fin de mes
El pesimismo sobre el futuro se combina con dificultades concretas para afrontar los gastos cotidianos.
Según el relevamiento, el 48% de los encuestados aseguró que no logra llegar a fin de mes. En tanto, apenas el 18% afirmó que pudo ahorrar durante el último mes.
Otro 32% señaló que consiguió cubrir sus gastos básicos, aunque sin contar con dinero disponible para generar ahorro.
La situación también repercute sobre las decisiones de consumo. El 62% considera que no es un buen momento para comprar electrodomésticos, mientras que el 75% afirmó que durante el último mes no realizó gastos relacionados con actividades de esparcimiento, como ir al cine, al teatro o salir a cenar.
Preocupación por la inflación y el dólar
Las expectativas negativas también se trasladan a la evolución de los precios. El 55% de los argentinos considera que la inflación se acelerará durante los próximos meses, mientras que apenas el 22% espera que disminuya.
Además, el 63% de los consultados sostuvo que el Gobierno de Javier Milei todavía no está resolviendo el problema inflacionario. En contraposición, el 34% considera que la administración nacional sí está logrando avances en ese aspecto.
El dólar también aparece como un factor de incertidumbre. El 57% espera que la cotización de la moneda estadounidense aumente durante los próximos meses, mientras que el 32% cree que permanecerá estable.
La distancia entre la macroeconomía y el bolsillo
Los resultados de la encuesta reflejan una brecha entre la evolución de determinadas variables macroeconómicas y la percepción que tienen los hogares sobre su situación cotidiana.
Mientras el Gobierno sostiene que el equilibrio fiscal y la estabilización de la inflación son las bases para consolidar la recuperación económica, una parte importante de la población todavía no percibe mejoras en sus ingresos, capacidad de ahorro y posibilidades de consumo.
En ese contexto, agosto cerró con un marcado deterioro de las expectativas: seis de cada diez argentinos creen que estarán peor en los próximos meses, casi la mitad no llega a fin de mes y el empleo se consolidó como la principal preocupación económica.