El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó este jueves una jornada atravesada por momentos de alta tensión, con testimonios clave y cruces entre los protagonistas en la sala de audiencias.
La audiencia comenzó con la declaración de Verónica Ojeda, quien durante varias horas apuntó contra el equipo médico que atendía al exfutbolista y cuestionó las condiciones de la internación domiciliaria en la que transitó sus últimos días. En su testimonio, sostuvo que había advertido sobre el deterioro de la salud de Maradona y responsabilizó a los imputados por lo ocurrido.
También declaró el médico Colin Campbell, quien fue uno de los primeros en asistirlo cuando se descompensó. Describió la escena en la vivienda donde falleció y aseguró que el paciente ya no presentaba signos vitales al momento de su llegada, además de señalar la ausencia de equipamiento médico adecuado.
Por su parte, el psicólogo Carlos Díaz defendió su intervención y negó haber aislado al exjugador. Afirmó que su objetivo era ayudarlo en su tratamiento por adicciones y aseguró que no obtuvo beneficios económicos por su trabajo.
El cierre de la jornada estuvo a cargo del neurocirujano Leopoldo Luque, quien amplió su indagatoria por quinta vez. Durante su exposición, sostuvo que actuó dentro de sus responsabilidades como médico y rechazó las acusaciones en su contra. Además, cuestionó algunos de los planteos realizados por Ojeda y aseguró que nunca buscó un beneficio personal.
El momento más tenso se produjo al final de la audiencia, cuando Luque reprodujo un audio en el que se escuchaba a Maradona en un estado de aparente vulnerabilidad. Visiblemente afectado, el médico se quebró al hablar, lo que generó la reacción de Ojeda, quien lo increpó a los gritos desde la sala. La situación obligó a la intervención del tribunal para restablecer el orden.
El proceso judicial continúa con la declaración de testigos y la incorporación de nuevas pruebas, en un contexto marcado por versiones contrapuestas y un clima de creciente confrontación entre las partes.

