Lo que debía ser un operativo de rutina en una de las esquinas más transitadas de la ciudad se transformó en una escena de extrema tensión. Un control de alcoholemia ubicado en 9 de Julio y Obispo Gelabert terminó con disturbios luego de que un conductor intentara evadir a las autoridades.
Según las primeras informaciones, el test de alcoholemia al que fue sometido el automovilista arrojó un resultado positivo. Ante la inminente retención del vehículo, el hombre intentó darse a la fuga, poniendo en riesgo al personal de control y a los transeúntes que circulaban por la zona.
La rápida reacción de los agentes de tránsito y del personal policial presente permitió frenar la huida casi de inmediato. Tras unos minutos de forcejeos y nerviosismo, la situación fue controlada y el tránsito en el sector logró ser normalizado. El vehículo fue finalmente retenido y el conductor quedó a disposición de las autoridades.
Ver esta publicación en Instagram
