El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC) del SAT difundió su informe semestral con proyecciones para el período abril-octubre de 2026, en el que anticipa un escenario de lluvias mayormente dentro de los valores normales en los próximos meses, aunque con una tendencia a incrementarse hacia fin de año.
De acuerdo al documento, abril podría presentar precipitaciones por encima de lo habitual, una situación que ya comenzó a evidenciarse con eventos intensos registrados a comienzos de mes en distintas localidades de la provincia de Santa Fe . Para el resto del período, en cambio, los acumulados tenderían a normalizarse, aunque con señales de aumento progresivo hacia la primavera.
El informe también advierte sobre la influencia de factores oceánicos. En particular, señala que el océano Pacífico muestra un aumento de su temperatura, lo que indica una transición desde una fase neutral del fenómeno ENSO hacia un evento El Niño. Según las proyecciones actuales, este podría desarrollarse entre fines del otoño y el invierno, con una intensidad moderada a fuerte .
En ese contexto, los especialistas no descartan que la próxima temporada primavera-verano esté marcada por precipitaciones abundantes. A esto se suma el aporte de humedad desde el océano Atlántico, cuya temperatura superficial también se mantiene elevada, lo que podría potenciar la formación de tormentas intensas y episodios de lluvias persistentes.
En cuanto a las temperaturas, el informe indica que se mantendrían en valores cercanos a los promedios históricos, aunque con una leve tendencia a ubicarse por encima de lo normal durante la mayor parte del período analizado .
Otro de los puntos destacados es el posible impacto hidrológico. El incremento de lluvias previsto, tanto a nivel regional como en las cuencas que alimentan el río Paraná, podría traducirse en una tendencia a crecidas hacia finales de 2026.
El reporte se basa en el análisis de variables atmosféricas y oceánicas, así como en la evolución reciente de eventos meteorológicos. En ese sentido, los especialistas remarcan la importancia de seguir de cerca la evolución del fenómeno El Niño y su interacción con otras condiciones regionales, que podrían definir el comportamiento climático en los próximos meses.


