Los vecinos de Cabaña Leiva volvieron a reclamar por la falta de respuesta a un pedido que lleva más de diez años: la obra de desagüe que debería cruzar la Ruta Nacional 11 para evitar anegamientos durante las lluvias intensas.
Miguel Ángel Beletti, integrante de la vecinal del barrio, explicó que actualmente existe un sistema de asfalto con cañerías pluviales que desembocan en el reservorio y el río Salado, pero el problema se concentra en la zona del cruce de Blas Parera y Antonio Rodríguez. “Cuando llueve fuerte, el agua se acumula en el lado este porque los desagües no pasan por debajo de ese sector. Las calles se inundan y muchas veces quedan intransitables”, describió.
El referente vecinal recordó que hace unos 11 o 12 años que la comunidad viene reclamando la ejecución del tramo pendiente. “Nos llevó más de seis años hacer los trámites y los planos ante Vialidad Nacional, todo fue derivado al Municipio, pero hasta ahora no tenemos ninguna respuesta concreta”, afirmó.
Además del reclamo por la obra hidráulica, los vecinos manifestaron su preocupación por la inseguridad en la zona y pidieron la colocación de cámaras de videovigilancia. Según precisó Beletti, la solicitud apunta especialmente a los dos sectores por donde circula la línea 3 de colectivos, ya que se registraron hechos delictivos y situaciones de riesgo para los pasajeros.
Desde la vecinal remarcaron que el barrio ha crecido en población y tránsito, pero la infraestructura y la seguridad no acompañaron ese desarrollo. Por eso insistieron en que las autoridades municipales y provinciales atiendan de forma urgente ambos reclamos, que consideran esenciales para mejorar la calidad de vida de los vecinos de Cabaña Leiva.


