Los desbordes cloacales y la falta de infraestructura urbana son los reclamos principales de los vecinos que habitan el complejo habitacional ubicado en la intersección de San Martín y Azcuénaga, en el barrio Guadalupe Oeste. La problemática data de casi una década: la constante emanación de líquidos cloacales tanto en el interior como en el exterior del predio.
Ocho años sin respuestas
Maira, una de las vecinas afectadas, relató el calvario que viven las familias del lugar y la falta de soluciones por parte de los organismos oficiales: “hace ocho años ya que estamos reclamando. Hicimos cartas a la Municipalidad, a Derechos Humanos, fuimos a Defensoría Civil y el mes pasado me acerqué de nuevo llevando fotos, videos y notas firmadas por los vecinos”, detalló con frustración.
Según explicó, las viviendas fueron entregadas a través de la Dirección de Hábitat, pero desde el momento cero comenzaron las fallas. “Estamos en un estado de abandono total. Ya no se puede vivir con el olor y los líquidos; acá hay criaturas jugando en estas condiciones”, alertó Maira, quien además señaló que los caños instalados en la zona trasera (el área del garaje y patio) no son aptos para el sistema cloacal, sino que se trataría de conexiones deficientes de cocina.

El impacto en el día a día: “Se desborda el baño”
La situación es extrema para quienes habitan en las plantas bajas del edificio. Gisella, otra de las vecinas damnificadas, describió cómo la falla estructural afecta directamente la intimidad y la higiene de sus hogares: “yo el problema de cloaca lo vivo adentro; se desborda el baño y tengo que estar continuamente limpiándolo”, lamentó. La vecina aseguró que la cocina no drena de manera correcta, obligándola a utilizar baldes para sacar el agua hacia la calle. El estancamiento de los líquidos genera una proliferación constante de moscas, mosquitos y olores nauseabundos que impiden incluso abrir las ventanas.
Ante la falta de respuestas definitivas y ante la inminente inauguración formal de una nueva etapa del complejo en las próximas semanas, los vecinos advirtieron que radicalizarán las medidas de fuerza. “Si tenemos que cortar calles para ser escuchados, lo haremos”, aseguraron de forma tajante.
La postura de Aguas Santafesinas
Por su parte, desde la empresa Aguas Santafesinas salieron al cruce de las acusaciones y aclararon que la anomalía del sector no se debe a un mal funcionamiento de la red general de la ciudad. Según explicaron fuentes de la prestataria, el inconveniente técnico es de índole interna y corresponde estrictamente a fallas y errores de ejecución cometidos por la empresa constructora al momento de realizar las cloacas.


