Un nuevo hecho de violencia extrema vinculada a la inseguridad conmocionó a una familia en el norte de la ciudad de Santa Fe. El episodio ocurrió el jueves por la noche, cuando dos delincuentes armados abordaron a un hombre delante de su hija de 10 años, intentaron dispararle y le robaron la motocicleta en inmediaciones del predio de la Liga Santafesina de Fútbol.
Según el relato, la familia regresaba cerca de las 21.30 desde la Costanera, donde la niña asiste a actividades deportivas. El padre circulaba en una Honda CG Titan 150 junto a su hija, mientras que la mujer los acompañaba en otra moto, unos metros más atrás.
Al llegar a la zona de avenida Aristóbulo del Valle y tomar la cuadra que conduce al predio deportivo, observaron una moto azul con dos hombres adultos. En un primer momento no sospecharon del peligro, ya que los sujetos llevaban casco y patente visible. Sin embargo, segundos después, los delincuentes regresaron y ejecutaron el ataque.
“Me dejan pasar a mí y se le tiran encima a mi marido. Manotean a mi hija para que se caiga y frene”, relató la mujer. En medio del forcejeo, el hombre y la niña cayeron al asfalto, sufriendo golpes en las rodillas. Fue entonces cuando uno de los asaltantes intentó disparar.
“El se puso delante de mi hija para que le disparen a él y no a ella”, contó la madre, visiblemente conmocionada. Mientras los delincuentes apuntaban con el arma, la mujer logró ingresar al predio, esconderse detrás de un cartel y dar aviso al 911.
Finalmente, los ladrones escaparon con la motocicleta robada, sin quitarse los cascos rojos que llevaban puestos. La denuncia fue radicada en la comisaría de Monte Vera. Si bien la familia destacó la rápida intervención policial, hasta el momento el vehículo no fue recuperado.
El impacto emocional del hecho es profundo. “Mi marido y mi hija no están bien psicológicamente, no dormimos. Mi hija tuvo que dejar sus actividades porque no tenemos cómo movernos”, expresó la mujer. A esto se sumó un nuevo episodio de angustia: días después del asalto, la familia recibió mensajes extorsivos con videos de la moto y un pedido de 600 mil pesos para devolverla.
“No confiamos en entregar esa plata. Si ya quisieron disparar delante de una nena, no sabemos con qué nos podemos encontrar”, concluyó. El caso volvió a encender la preocupación de los vecinos por la violencia de los robos en la zona norte de la ciudad.

