El número de víctimas fatales por los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 3.535, según el último balance oficial difundido este lunes. La cifra representa un incremento de 193 fallecidos respecto del informe anterior, mientras que el total de personas heridas se mantiene en 16.740.
A casi dos semanas del desastre, el país intenta recuperar gradualmente la normalidad con el regreso de las clases en gran parte del territorio y la reanudación parcial de las actividades laborales, aunque las zonas más afectadas continúan atravesando una compleja emergencia humanitaria.
La Guaira sigue siendo la región más golpeada
El estado costero de La Guaira, identificado como el epicentro de los terremotos, continúa concentrando los mayores esfuerzos de rescate y asistencia.
Las cuadrillas de emergencia trabajan en la remoción de escombros para recuperar cuerpos, mientras cientos de personas hacen largas filas para recibir alimentos, agua potable y medicamentos. La mayoría de los comercios permanece cerrada y miles de familias continúan dependiendo de la ayuda estatal y de organizaciones humanitarias.
Según datos oficiales, 17.345 personas perdieron sus viviendas, por lo que fueron habilitados 79 campamentos temporales para alojar a los damnificados. Además, se registran 856 edificios dañados, de los cuales 190 colapsaron completamente.
Regreso parcial a las escuelas y al trabajo
Mientras Caracas y algunas localidades de los estados de Miranda, La Guaira, Falcón, Carabobo y Aragua mantienen suspendidas las clases por razones de seguridad, el Ministerio de Educación dispuso el reinicio de las actividades escolares en otros 18 estados del país.
El Gobierno también autorizó la reanudación parcial de las actividades laborales en aquellas regiones donde las condiciones permiten avanzar hacia una recuperación progresiva.
Refuerzan la asistencia médica y la ayuda internacional
La emergencia sanitaria continúa siendo una de las principales preocupaciones. Un hospital de campaña instalado en Caracas por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) comenzó a atender a cientos de damnificados provenientes de los refugios temporales.
Además de la asistencia médica, el centro cuenta con equipos de apoyo psicológico y psiquiátrico para asistir a personas afectadas por el impacto emocional que dejaron los terremotos.
En paralelo, las autoridades venezolanas solicitaron al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) apoyo para impulsar programas de reconstrucción de viviendas destinadas a las miles de familias que perdieron sus hogares.
La ONU amplía la respuesta humanitaria
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, informó que el plan de respuesta humanitaria para Venezuela ya recibió 274 millones de dólares en aportes internacionales, mientras que el sector privado contribuyó con más de 32 millones de dólares adicionales.
El objetivo del programa es asistir a unos 5,5 millones de personas vulnerables, aunque Naciones Unidas estima que serán necesarios 632 millones de dólares para cubrir las necesidades más urgentes derivadas de la catástrofe.
Vigilias en homenaje a las víctimas
Durante la jornada de este lunes, cientos de personas participaron en vigilias realizadas en Caracas y Maracaibo para recordar a las víctimas fatales y expresar su solidaridad con los heridos y las familias que perdieron sus viviendas.
En la capital venezolana, estudiantes, organizaciones civiles y familiares de detenidos políticos se reunieron en la Universidad Central de Venezuela para encender velas y rendir homenaje a quienes murieron en los terremotos. En Maracaibo también se realizaron ceremonias religiosas y encuentros comunitarios en centros de acopio destinados a la asistencia de los damnificados.


