Un estudio científico reciente reveló cinco hábitos que pueden ayudar a retrasar el envejecimiento y mejorar la calidad de vida. Estos hábitos se centran en el cuidado integral del cuerpo y la mente. A continuación, te presentamos un resumen de cada uno:
1. Ejercicio de fuerza: Realizar entrenamiento de fuerza de dos a tres veces por semana es clave para mantener la masa muscular y ósea, lo que reduce el riesgo de lesiones y mejora la movilidad.
2. Alimentación equilibrada: Adoptar una dieta rica en nutrientes y baja en alimentos procesados, como la dieta mediterránea, contribuye a una mayor longevidad y bienestar.
3. Aprendizaje continuo: Mantener la mente activa mediante el aprendizaje de nuevas habilidades, como un idioma o un instrumento musical, ayuda a preservar la salud cerebral.
4. Descanso adecuado: Dormir entre siete y ocho horas diarias es fundamental para la reparación celular y el mantenimiento de la vitalidad.
5. Cuidado bucal: Una buena higiene dental no solo previene problemas bucales, sino que también se asocia con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y cerebrales.


