Justo cuando se cumplía un año de los primeros despidos, se conoció ayer que hubo nuevas desvinculaciones en la multinacional Agrana Fruit que tiene, por ahora, asiento en Coronda.
Las malas noticias llegaron para unos seis empleados administrativos, cuatro de ellos oriundos de la capital de la frutilla y los dos restantes de la ciudad de Santa Fe. La empresa austríaca pretende cerrar su planta de procesamiento en Coronda, trasladarla a Corrientes y por ello cesanteó a 70 trabajadores el año pasado y una docena más de temporarios en 2018.
Los próximos pasos serían trasladar a otro grupo de empleados administrativos a la capital provincial donde funcionaría de aquí en más una oficina mientras se analiza qué pasará con la temporada de frutilla: saber si se trabajará en Coronda o directamente en Corrientes.
Mientras tanto ya hubo algunos sondeos de otras empresas de nuestra provincia para comprar la planta ubicada en el sur de la ciudad.



