La Biblioteca Pedagógica y Popular “Domingo Faustino Sarmiento” cumple 106 años el próximo 24 de mayo y realizará un festejo a través de sus redes sociales. En principio, habían organizado tanto actividades presenciales como virtuales, pero a raíz de las nuevas medidas solamente harán la celebración a través de sus redes.
“Fue un año que, a pesar de estar con el tema de la pandemia que es muy preocupante para todo el nivel educativo porque hay que ir modificando algunas situaciones presenciales e ir pasando de lo virtual a lo presencial y de forma inversa, para la biblioteca también fue aggionarse a los nuevos cambios. Comenzamos el año pasado porque fue una experiencia completamente distinta”, comentó a Veo Noticias Marta Pereyra, directora de la biblioteca.
El personal de la biblioteca está capacitado en tecnología, por lo tanto, durante la pandemia pudieron acomodarse a una nueva tarea de mayor acompañamiento a lectores que necesitaban de asesoramiento, según explicó Pereyra. El material impreso de llevaba a los domicilios de los lectores, y la directora aprovechó la oportunidad para agradecer la paciencia y la espera de los lectores.
“Tuvimos la oportunidad de poder tener una apertura allá por el mes de diciembre. Allí nos encontramos con ellos y volvimos a tener ese contacto que tanto anhelaban tanto el personal como ellos”, expresó Pereyra.

Acerca del festejo de los 106 años de la institución, la directora dijo: “En principio parecía que lo íbamos a poder concretar ese mismo día, pero no deja de ser un aniversario que vamos a tomar con la alegría y con toda la emoción que necesitamos porque cumplimos 106 años y lo vamos a manifestar a través de nuestras redes como lo hicimos en el año pasado”.
La biblioteca tuvo que reacomodar su organización para volver a funcionar: sanitización de ambientes, establecimiento de espacios para una cierta cantidad de lectores con barbijos y control de temperatura, la restricción en la circulación de los lectores por la biblioteca, el material devuelto entra en cuarentena y luego se lo vuelve a poner en el estante, entre otras medidas.
“Seguimos siendo las mediadoras entre el autor y el lector. No lo consideramos desde una manera fría, nos acercamos a ellos y tratamos dentro de la circunstancia seguir manteniendo ese círculo”, concluyó Pereyra.