
Este sábado cuando promediaba la tarde, en inmediaciones de la esquina que forman las calles Azcuénaga y Alberdi en el barrio Guadalupe Oeste, un chico de 11 años que fue a hacer un mandado a su mamá hasta un comercio de la zona, resultó impactado con un balazo en la cabeza, y perdiendo mucha sangre. El chico fue derivado en primera instancia al nuevo hospital Iturraspe NHI y luego al hospital de niños Orlando Alassia, donde constataron que la ojiva -el plomo o la bala- quedó alojada entre el cuero cabelludo y el cráneo, siendo que no corre peligro de muerte, seguirá internado y en observación.
Ensangrentada
El chico de 11 años salió de hacer un mandado en una despensa cuando sintió un impacto en su cabeza. Luego se llevó una mano y se tocó y cuando la bajó tenía sangre. El menor corrió a su casa y llegó con la cabeza ensangrentada. Inmediatamente su mamá y su papá lo trasladaron al nuevo hospital Iturraspe donde recibió las primeras curaciones y luego fue derivado al hospital de niños Orlando Alassia, donde recibió nuevas curaciones y los médicos constataron que tenía alojada la ojiva entre el cuero cabelludo y el cráneo. El nene recibió curaciones y quedó internado.
Denuncia
Los vecinos de la zona fueron los que denunciaron el suceso a la central de emergencias 911, y en cuestión de pocos minutos llegaron oficiales y suboficiales de la Comisaría 8° de Guadalupe, que supieron por testimonios de los vecinos el lugar donde el chico resultó baleado, que está a solo 50 metros de su casa. Los policías consultaron por testigos que pudieran aportar información sobre la ocurrencia del suceso, y algunos atinaron a decir que se escucharon deflagraciones de disparos de arma de fuego, y que esa es una situación muy común en ese barrio. También consultaron por la existencia de imágenes de cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona que pudieran aportar más información sobre la ocurrencia del suceso y de sus responsables.
Peritajes criminalísticos
Informaron la novedad sobre la ocurrencia de la herida al menor y el tenor de gravedad que presentaba como de su internación en el hospital de niños como el resto de la investigación a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, y éstos hicieron lo propio con el fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación, que ordenó los peritajes criminalísticos de rigor en el lugar en el que fue baleado el chico y el secuestro de imágenes de cámaras de videovigilancia de la zona.

