Este martes, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner prestó declaración indagatoria en los tribunales de Retiro en el marco de la denominada causa Cuadernos. Durante su intervención ante el tribunal, la ex jefa de Estado rechazó las acusaciones de corrupción en la obra pública y sostuvo que la investigación se basa en “prácticas mafiosas de jueces y fiscales”.
Críticas al proceso y a la figura del arrepentido
En su testimonio, Kirchner fue contundente al señalar al exjuez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli por lo que consideró un “manejo criminal” de la figura del imputado colaborador. Según la exmandataria, se fraguaron pruebas para detener personas y afirmó que el proceso es un “estadio superior” de la persecución judicial iniciada con la causa Vialidad.
Por su parte, el abogado defensor Carlos Beraldi fundamentó el pedido de nulidad del juicio bajo dos argumentos centrales:
Manipulación de evidencia: Sostuvo que los cuadernos presentados como prueba principal fueron alterados y no deben considerarse evidencias válidas.
Extorsión a imputados: Afirmó que las declaraciones de los 31 “arrepentidos” fueron obtenidas bajo coacción.
El rol del Tribunal y el cronograma del juicio
El Tribunal Oral Federal 7, integrado por los jueces Fernando Canero, Enrique Méndez Signori y Germán Castelli, es el responsable de investigar la presunta red de sobornos y cartelización de la obra pública entre 2003 y 2015. Tras la declaración de Kirchner, el cronograma continuará con otros imputados de alto perfil, entre los que se encuentran el exministro Julio De Vido y diversos empresarios vinculados al sector de la construcción.
Apoyo militante y contexto político
Desde las primeras horas de la mañana, seguidores de la exvicepresidenta se concentraron en las inmediaciones de su domicilio bajo la consigna de que el proceso judicial es utilizado por la gestión de Javier Milei para desviar la atención de la situación económica actual.
