La recaudación tributaria nacional volvió a mostrar señales de debilidad en abril, al registrar una caída real del 4% interanual, según datos difundidos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). De este modo, el fisco acumula nueve meses consecutivos de retroceso en términos reales, en un escenario marcado por la desaceleración de la actividad económica.
Durante el cuarto mes del año, los ingresos alcanzaron los $17,4 billones, lo que implicó un aumento nominal del 27% respecto de abril de 2025. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, el resultado refleja una nueva contracción. Pese a esto, desde el organismo señalaron que la caída comienza a moderarse, en parte por una base de comparación más homogénea con el año anterior.
En el acumulado del primer cuatrimestre, la recaudación ascendió a $68 billones, con una suba nominal cercana al 24%. No obstante, el desempeño continúa afectado por menores ingresos vinculados al comercio exterior y por cambios en la política tributaria, como la reducción de alícuotas en derechos de exportación.
Entre los principales tributos, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) aportó $6 billones, con una mejora nominal del 28,3%, aunque con una caída real estimada en torno al 2,5%. Por su parte, el Impuesto a las Ganancias recaudó $3,1 billones, también con incremento nominal, impulsado por vencimientos impositivos, pero sin lograr revertir la tendencia en términos reales.
El impuesto a los débitos y créditos bancarios —conocido como impuesto al cheque— mostró un crecimiento nominal del 35%, ubicándose levemente por encima de la inflación y funcionando como uno de los pocos indicadores asociados a una leve mejora en la actividad del mes.
En tanto, los recursos de la Seguridad Social totalizaron $4,55 billones, con una suba nominal del 26,6%, aunque también en retroceso real, lo que refleja el impacto de la pérdida de poder adquisitivo y la debilidad del empleo registrado.
El mayor deterioro se observó en los derechos de exportación, que registraron una caída nominal del 13,3%, afectada por la baja de retenciones a productos como soja, trigo y maíz. También se verificaron descensos en impuestos internos, Bienes Personales y derechos de importación.
De acuerdo con estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la contracción real interanual habría sido del 3,8%, con fuertes caídas en tributos vinculados al comercio exterior. En contraste, los únicos incrementos reales se registraron en el impuesto a los combustibles y, en menor medida, en los débitos y créditos bancarios.
El comportamiento de la recaudación continúa así atado a la evolución de la actividad económica, que se mantiene sin repuntar en varios sectores, y a decisiones fiscales que, si bien buscan incentivar áreas productivas, impactan en los ingresos del Estado.

