La inflación de abril se ubicó en 2,6%, lo que implicó una desaceleración frente al 3,4% registrado en marzo. Sin embargo, el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuya implementación quedó postergada y derivó en la salida de Marco Lavagna del Indec, habría mostrado una variación algo más elevada, aunque también en descenso respecto del mes anterior. En ambos casos, resulta la primera baja luego de 10 meses consecutivos al alza.
Según estimaciones de Equilibra, la inflación del mes pasado, con los ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, fue del 3%, por debajo del 3,6% calculado en marzo. De esta manera, acumuló una suba del 13% en el primer cuatrimestre, en lugar del 12,3% informado oficialmente.
Sobre los motivos de esa brecha, la consultora señaló: “La principal explicación es que la nafta pesa casi 3 puntos porcentuales más en el IPC actualizado y en abril trepó 11,2% mensual”, explicó Equilibra. Esto ocurrió pese al congelamiento de precios en los surtidores por parte de YPF, que concentra casi el 60% del mercado.
Tomando el relevamiento del Indec, el IPC estuvo impulsado por aumentos de 2,5% en bienes y de 2,6% en servicios. La dinámica inflacionaria respondió principalmente a las subas en componentes regulados, que avanzaron 4,7% en el mes, mientras que los estacionales se mantuvieron sin variaciones.
Entre los rubros con mayores incrementos se destacaron Transporte (+4,4% mensual), Educación (+4,2%) y Comunicación (+4,1%). En contraste, Cultura y Recreación presentó un repunte más leve, de 1%, al tiempo que Alimentos y bebidas no alcohólicas desaceleró al 1,5%. En esta última división incidió la menor presión ejercida por la carne.
En este marco, el presidente Javier Milei sostuvo este jueves: “El único dato que nos trae alivio es que sea cero. Hasta que eso no pase, la lucha contra la inflación no está terminada”. Y agregó en diálogo con Neura: “Cuando uno mira otras experiencias, la baja demandó entre 7 y 12 años”.
Según el jefe de Estado, la aceleración inflacionaria que comenzó en el segundo semestre de 2025 fue resultado de un “ataque especulativo sobre la moneda por intenciones de la política de romper el programa económico”.
Proyecciones
Para mayo, Equilibra prevé un nuevo retroceso del IPC, pero aún se ubicaría por encima del 2%. Se debe a menores variaciones en naftas y el Hot Sale, que motorizó rebajas significativas en ropa y otros rubros.
El relevamiento de precios de C&T también marca una moderación, con un nivel general proyectado en 2,2%. El fin del pico estacional de educación e indumentaria juega un rol importante, además de la relativa estabilidad en alimentos y bebidas. El Hot Sale y el ajuste acotado de los combustibles colabora en el igual sentido.
En la consultora Aldazabal subrayaron que mayo suele ser un mes de baja estacionalidad y remarcaron la decisión de YPF de aplicar un aumento de solo 1% en los combustibles, una vez finalizado el buffer de 45 días.
En términos generales, distintos analistas plantean que el proceso de desinflación será más lento de lo esperado, debido fundamentalmente a factores inerciales y mecanismos indexatorios en servicios como seguros, prepagas, colegios, internet y cable; que tienden a actualizar sus tarifas en función del avance de precios previo.
En ese sentido, la consultora LCG afirmó: “Más allá de la desaceleración de abril, las principales ‘anclas’ (actividad con crecimiento débil, mayor apertura comercial y un tipo de cambio a la baja) están mostrando ser insuficientes para desactivar completamente la inercia inflacionaria”.
“Como todos los procesos desinflacionarios son lentos, hay que insistir con la prudencia fiscal y monetaria, e intentar apelar a otras herramientas complementarias para coordinar mejor las expectativas y las remarcaciones. Seguimos proyectando una inflación en el rango 31-33% para diciembre”, añadió.
Fuente: Infobae


