El primer juicio por jurados realizado en Rosario concluyó este viernes con un veredicto de culpabilidad contra Aníbal Cabaña por el asesinato de su expareja, Natalia Ocampo, y de César Valenzuela, quien era pareja de la mujer al momento de los hechos.
La decisión fue adoptada por un jurado integrado por doce ciudadanos, quienes durante toda la semana escucharon testimonios, analizaron pruebas y siguieron los argumentos expuestos por la Fiscalía y la defensa en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
El punto central del debate no estuvo relacionado con la autoría de los homicidios, que no fue cuestionada durante el proceso, sino con la calificación legal del crimen de Ocampo. El jurado debía determinar si el asesinato había ocurrido en un contexto de violencia de género, condición necesaria para encuadrarlo como femicidio.
Tras varias horas de deliberación privada, el tribunal popular concluyó que el crimen de la mujer constituyó un femicidio, por lo que declaró culpable a Cabaña por ambos asesinatos. La pena que deberá cumplir será fijada en una audiencia posterior por la jueza Eleonora Verón, quien presidió el proceso.
Durante los alegatos finales, el fiscal Alejandro Ferlazzo sostuvo que existían elementos suficientes para acreditar un contexto de violencia de género previo al hecho y solicitó las máximas condenas previstas para los delitos imputados. Por su parte, la defensora pública Nora Gaspire cuestionó que durante el juicio se hubiera demostrado la existencia de antecedentes de violencia que permitieran aplicar la figura de femicidio.
El caso
El doble crimen ocurrió el 6 de abril de 2025 en una pensión ubicada en la zona de Uruguay al 5300, en Rosario. Según la acusación, Cabaña ingresó al lugar utilizando llaves que había sustraído previamente a Ocampo, de quien se estaba separando tras una relación de 18 años.
Una vez dentro de la vivienda, se dirigió al sector donde se encontraban la mujer y Valenzuela. Allí efectuó múltiples disparos con una pistola calibre 9 milímetros, provocando la muerte de ambos.
De acuerdo con la investigación, días antes del ataque la Justicia había dictado una restricción de acercamiento contra el acusado. La Fiscalía también sostuvo que existían antecedentes de violencia y denuncias realizadas por la víctima desde años anteriores.
La implementación del juicio por jurados en este caso marcó un hecho inédito para la región judicial de Rosario. Se trata del primer proceso de estas características desde la entrada en vigencia del sistema en la provincia de Santa Fe para delitos considerados de mayor gravedad. A diferencia del esquema tradicional, la determinación de culpabilidad o inocencia quedó en manos de ciudadanos seleccionados especialmente para integrar el jurado, mientras que la jueza intervino en las cuestiones legales y será la encargada de fijar la condena correspondiente.


