El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que Irán aceptó someter su programa nuclear a “controles totales” y a un régimen de inspecciones estrictas durante un período prolongado, en el marco de las negociaciones que ambos países mantienen para alcanzar un acuerdo.
A través de su red social Truth, el mandatario afirmó que la decisión de Teherán garantizaría la “honestidad nuclear” del país y advirtió que, de no haberse alcanzado ese entendimiento, las conversaciones habrían quedado suspendidas.
“Si no hubieran aceptado, no habría más negociaciones”, escribió Trump, quien vinculó los avances diplomáticos a la continuidad del flujo comercial y energético en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Presencia militar y advertencias en la región
En el mismo mensaje, el presidente estadounidense confirmó que las fuerzas navales de su país permanecerán desplegadas en Medio Oriente mientras avanzan las negociaciones, aunque consideró poco probable la necesidad de reimponer bloqueos o restricciones marítimas.
“Todos los barcos permanecerán en posición”, señaló, al tiempo que sostuvo que la situación actual no hace prever una escalada inmediata, aunque insistió en que Estados Unidos conservará su capacidad de intervención en la región.
Fondos iraníes bajo supervisión estadounidense
Trump también informó que los fondos iraníes liberados a partir de un eventual alivio de sanciones quedarán depositados en cuentas controladas por Estados Unidos.
Según detalló, esos recursos solo podrán ser utilizados para la compra de alimentos y suministros médicos destinados a la población iraní, incluyendo productos agrícolas como maíz, trigo y soja.
El presidente afirmó que parte de esos bienes provendrían de productores estadounidenses y justificó la medida en la situación humanitaria del país persa.
Negociaciones y antecedentes del acuerdo
Las declaraciones se producen mientras Washington y Teherán continúan negociando un posible entendimiento nuclear, cuyos lineamientos preliminares retomarían aspectos de acuerdos previos firmados hace más de una década.
En 2018, durante su primer mandato, Trump había retirado a Estados Unidos del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), al que calificó como “débil” e “insuficiente”.
Pese a ese antecedente, el actual proceso de diálogo apunta a un esquema de supervisión internacional reforzada, en el que Irán aceptaría inspecciones extendidas a cambio de alivio parcial de sanciones.
Según trascendidos, las conversaciones incluyen también condiciones vinculadas a la seguridad del tráfico marítimo en una de las principales rutas energéticas del mundo, mientras ambas partes aseguran que el diálogo continúa avanzando.


