La Cámara de Apelaciones confirmó por unanimidad la condena a prisión perpetua impuesta a Cirilo Eduardo Bravo, de 60 años, por el femicidio de su esposa, Mariel Alejandra Zimmermann, cometido en octubre de 2022 en la localidad de Humberto Primero, departamento Castellanos.
La resolución fue adoptada por los jueces Cristian Pablo Fiz, Matías Drivet y Oscar José Burtnik, quienes ratificaron la sentencia dictada en agosto de 2024 durante un juicio oral. La investigación estuvo a cargo del fiscal Martín Castellano, responsable de la Sección Homicidios de la Fiscalía Regional 5, quien también representó al Ministerio Público de la Acusación (MPA) en todas las instancias del proceso.
Rechazo a los planteos de la defensa
Según informó el fiscal, los camaristas rechazaron los cuestionamientos formulados por la defensa del condenado y concluyeron que la sentencia de primera instancia se encuentra debidamente fundamentada y ajustada a las reglas de valoración de la prueba.
Además, consideraron que la autoría y responsabilidad de Bravo quedaron acreditadas con el grado de certeza necesario para sostener una condena penal.
En su análisis, los magistrados destacaron que durante el juicio se logró demostrar la existencia de un contexto sostenido de violencia de género dentro de la pareja. Para ello valoraron testimonios y distintos elementos probatorios que daban cuenta de agresiones, amenazas y conductas de control ejercidas por el condenado sobre la víctima.
Descartaron la legítima defensa
La Cámara también rechazó la hipótesis de legítima defensa planteada por la defensa de Bravo. Los jueces consideraron que las conclusiones médico-forenses, las características de las lesiones y las evidencias recolectadas en la escena del crimen resultaban incompatibles con la versión ofrecida por el acusado.
Asimismo, desestimaron un pedido subsidiario para aplicar circunstancias extraordinarias de atenuación de la pena, al entender que estaban acreditados numerosos episodios previos de violencia física, psicológica y verbal contra Zimmermann.
El crimen
El femicidio ocurrió durante los primeros minutos del 26 de octubre de 2022 en la vivienda que la pareja compartía sobre calle Güemes al 100, en Humberto Primero.
De acuerdo con la investigación, tras una discusión, Bravo tomó un cuchillo de la cocina y atacó a su esposa con la intención de causarle la muerte. La agresión le provocó un corte en el lateral derecho del cuello.
El hecho se produjo en presencia de la hija menor de edad de ambos.
Para la Fiscalía, el asesinato no constituyó un episodio aislado, sino el desenlace de una serie de situaciones de violencia de género que se habían desarrollado con anterioridad. Durante el juicio se acreditó que el condenado ejercía sobre la víctima conductas de sometimiento, maltrato y menosprecio, configurando un contexto de violencia que culminó con el crimen.
Con la decisión de la Cámara, la condena a prisión perpetua quedó ratificada en segunda instancia y se mantiene la calificación del hecho como femicidio.


