El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, afirmó que la ciudad se prepara para un posible escenario de fuertes lluvias asociado al fenómeno de El Niño y reconoció que, si las precipitaciones coinciden con una importante crecida del río Paraná, algunos sectores podrían anegarse.
Las declaraciones fueron realizadas este miércoles, tras el Tedeum por el 9 de Julio, durante una rueda de prensa con distintos medios de comunicación.
“No voy a prometer que hay sectores que no se van a anegar. Va a haber sectores que se van a anegar cuando el río esté alto y si nos llueven 100 o 150 milímetros”, expresó el mandatario municipal. En ese sentido, remarcó que la prioridad es contar con un plan de respuesta para asistir a los vecinos. “Lo que no podemos hacer es no estar preparados para asistir a esas personas”, sostuvo.
Preparativos ante un posible fenómeno de El Niño
Poletti explicó que el municipio comenzó a trabajar junto al Gobierno provincial desde diciembre del año pasado en la planificación de acciones preventivas. Indicó que inicialmente las reuniones de coordinación eran quincenales, pero desde hace más de un mes se realizan con frecuencia semanal debido al seguimiento de la situación climática.
También señaló que las tareas se coordinan con el Ente de Coordinación del Área Metropolitana (ECAM), con el objetivo de articular respuestas junto a las localidades vecinas que integran el área metropolitana.
El escenario que más preocupa
El intendente indicó que el mayor riesgo para la ciudad sería la combinación de lluvias extraordinarias con una crecida significativa de los ríos.
“Si el fenómeno es grave y llueven 250 o 300 milímetros con un río en 5,50 metros, vamos a estar muy complicados en algunos sectores de la ciudad”, advirtió.
No obstante, aseguró que el municipio ya cuenta con escenarios de trabajo definidos, relevamientos de las zonas más vulnerables y protocolos para asistir a la población en caso de que sea necesario realizar evacuaciones.
Obras y mantenimiento
Poletti detalló que las acciones preventivas incluyen trabajos conjuntos con distintas áreas del Gobierno provincial para poner en condiciones las estaciones de bombeo, limpiar canales a cielo abierto, mantener desagües pluviales y ejecutar otras intervenciones de infraestructura destinadas a mejorar el escurrimiento del agua.
Finalmente, sostuvo que la planificación se basa en prepararse para el escenario más exigente. “El Hospital Cullen me enseñó que hay que prepararse para el peor escenario. Ojalá venga el más leve, pero nosotros tenemos que estar listos para el más complejo”, concluyó.

