Un kiosco ubicado en la esquina de San Jerónimo y Domingo Silva, en barrio Fomento 9 de Julio de la ciudad de Santa Fe, fue blanco de un robo durante la madrugada de este martes.
Nicolás, propietario del comercio, relató que al llegar al local se encontraron con la reja y la puerta abiertas de par en par y constataron que habían sustraído una computadora y dinero en efectivo.
“Encontramos el local abierto, con la reja y la puerta de par en par. Cuando entramos vimos que nos faltaba la computadora, dinero en efectivo y algunos pequeños destrozos que hizo el sujeto que entró”, contó.
El delincuente actuó solo
Según las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, una sola persona participó del hecho.
“Entró una sola persona, forcejeando la reja y la puerta”, explicó el comerciante.
El robo ocurrió alrededor de las 5.10 de la mañana, un horario en el que comienza a registrarse movimiento de personas que se dirigen a sus trabajos o actividades cotidianas.
Sin embargo, el dato que más sorprendió a los propietarios fue la rapidez con la que actuó el delincuente.
Siete segundos para ingresar y escapar
De acuerdo con las grabaciones revisadas por los dueños del comercio, el ladrón permaneció apenas siete segundos dentro del local.
“Por lo que vimos en la grabación, estuvo siete segundos”, señaló Nicolás.
En ese breve lapso logró violentar la reja, abrir la puerta de vidrio templado y llevarse los elementos de mayor valor y fácil comercialización.
“Se llevó lo que pudo llevarse. Gracias a Dios no hubo otro daño que no sea pequeño, pero se llevó dinero y una computadora”, agregó.
Un comercio que recién cumplió dos meses
El robo golpeó especialmente a los propietarios porque se trata de un emprendimiento reciente.
“Hoy cumplimos dos meses desde que tomamos el local”, comentó Nicolás, quien reconoció que la situación genera preocupación pese a que hasta ahora consideraban que se trataba de una zona tranquila.
Los comerciantes comenzaron a difundir las imágenes del sospechoso a través de grupos vecinales y redes sociales con la intención de lograr su identificación.
“No nos resulta conocida la cara, pero ya lo estamos divulgando por todos los grupos que podamos para llegar a dar con él”, afirmó.
Preocupación por la seguridad en la zona
El kiosco se encuentra en un sector de importante circulación, a pocos metros de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y a escasa distancia de bulevar Pellegrini.
Por eso, el comerciante manifestó su sorpresa por el episodio y reconoció que ahora existe una sensación de vulnerabilidad.
“Por el poco tiempo que llevamos acá, para nosotros era una zona bastante tranquila, pero ahora nos quedamos preocupados por la situación”, sostuvo.
Además, señaló que vecinos del barrio suelen mencionar la existencia de un presunto “aguantadero” en las inmediaciones, una problemática que, según indicó, lleva tiempo sin resolverse.
“Con lo que pasó sentimos que evidentemente observaban nuestros movimientos”, concluyó.

