La percepción sobre la situación económica argentina continúa marcada por el pesimismo. Según la última edición del Monitor Sociopolítico y Electoral, elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el 59% de los encuestados considera que la economía del país está mal o muy mal, mientras que apenas el 19% tiene una evaluación positiva.
El relevamiento fue realizado entre el 28 y el 31 de julio sobre una muestra nacional de 2.895 personas y también consultó sobre las principales preocupaciones de la sociedad, las expectativas económicas y la evaluación de la situación política y social.
Entre los problemas considerados prioritarios, el desempleo o la falta de trabajo ocupa el primer lugar, con el 61% de las menciones. Le siguen los bajos salarios, con el 57%, y la inseguridad, con el 46%.
También aparecen entre las principales preocupaciones la corrupción y las medidas de ajuste del Gobierno, ambas con el 45% de las menciones, mientras que el funcionamiento de la Justicia alcanza el 43%. Más atrás se ubican la pobreza (39%), la actividad económica (38%) y la falta de educación (37%).
Pocas expectativas de mejora
La mirada negativa también se proyecta hacia el futuro. El 53% de los consultados cree que la economía argentina no mejorará durante los próximos 12 meses, mientras que el 35% espera una evolución favorable.
La percepción sobre la situación económica personal o familiar presenta un escenario algo menos negativo, aunque sigue mostrando dificultades: el 41% la califica como mala o muy mala y el 34% tiene una valoración positiva.
En cuanto a las expectativas personales, el 36% considera que su situación económica empeorará durante el próximo año, frente al 33% que espera una mejora.
Además, al comparar el presente con el mismo momento del año anterior, el 54% afirma que la situación económica del país empeoró, mientras que el 30% considera que mejoró.
También hay una evaluación negativa de la política y la situación social
El malestar no se limita a la economía. El 56% califica como mala o muy mala la situación política nacional, mientras que el 30% la evalúa positivamente.
En el plano social, el 60% tiene una percepción negativa y solo el 20% considera que la situación es favorable.
El relevamiento también muestra diferencias marcadas según el posicionamiento electoral de los encuestados. Entre quienes votaron a La Libertad Avanza en el balotaje de 2023, el 37% tiene una valoración positiva de la economía y el 29% una negativa. En cambio, entre quienes optaron por Unión por la Patria, la evaluación negativa alcanza el 95% y la positiva apenas el 1%.
Las prioridades también cambian según el electorado. Entre los votantes de Javier Milei, después de la inseguridad y el desempleo aparecen los bajos salarios, la oposición kirchnerista y la falta de educación. Entre quienes votaron a Unión por la Patria, las medidas de ajuste del Gobierno encabezan la lista, seguidas por el desempleo, los bajos salarios, la corrupción y el endeudamiento externo.
La evaluación del Gobierno de Milei
El estudio también consultó por la gestión del Gobierno nacional. El 58% manifestó desaprobar la administración de Javier Milei, mientras que el 42% la aprueba.
La posición vuelve a estar fuertemente condicionada por el voto de 2023: entre los electores de La Libertad Avanza, el 74% mantiene una evaluación favorable de la gestión, mientras que entre los votantes de Unión por la Patria la desaprobación llega al 95%.
Al comparar la situación actual con gobiernos anteriores, el 48% de los encuestados afirmó que vivió mejor durante la gestión de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, mientras que el 26% considera que está mejor durante el actual gobierno.
Los resultados del Monitor Sociopolítico y Electoral reflejan así un escenario de alta preocupación por el empleo, los ingresos y el costo de vida, acompañado por expectativas económicas mayoritariamente negativas y una fuerte polarización en la evaluación de la gestión nacional.