Por orden del juez federal, Ariel Lijo, se realiza el peritaje sobre las grabaciones atribuidas al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo. El análisis está a cargo de la Dirección Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional.
Lijo dispuso la medida pese a la negativa del imputado a aportar una muestra de voz, y luego de la postergación para hoy del peritaje, que originalmente estaba previsto para el 22 de julio.
El análisis apunta a determinar el origen y la autenticidad de los audios en los que se habla de sobornos y sobreprecios. Grabaciones que contribuyeron a destapar la investigación por presuntas maniobras de corrupción en el organismo.
Los peritos deben verificar si los archivos presentan manipulaciones, cortes o ediciones posteriores. Además de identificar si se usaron herramientas de inteligencia artificial, como la clonación de voz o la síntesis automática.
Spagnuolo había anunciado, a través de su defensa, que no aportaría una muestra de su voz, por considerar que se trataría de una vulneración de la garantía constitucional de no declarar contra sí mismo.
Como alternativa el fiscal federal, Franco Picardi, propuso como material de cotejo cuatro entrevistas de Spagnuolo, a los canales Neura, La Nación+, Border y El Observador. La fiscalía indicó además que los audios no iniciaron la causa ni fueron empleados para construir la acusación. Ni para pedir los procesamientos del exfuncionario y de otros integrantes de la presunta asociación ilícita.
La defensa de Diego Spagnuolo cuestionó los audios y dijo que “toda la causa esta construida sobre la base de una declaración de Fernando Cerimedo”
El abogado de Spagnuolo, Mauricio D’Alessandro, criticó los audios, que dijo que según la pericia privada que presentaron tienen “18 microcortes, fueron manipulados, modificados con Inteligencia Artificial (IA)”. Además dijo que “toda la causa esta construida sobre la base de una declaración” del exasesor del presidente Javier Milei, Fernando Cerimedo, preso en Bolivia, acusado por el intento de femicidio de su expareja, Nadia Beller.
D’Alessandro dijo: “Nadia Beller confirmó algo que sostenemos, que esto es parte de una operación de inteligencia, que (los audios) fueron modificados, que son falsos, que tienden a perjudicar en primer lugar a (la secretaria general de la Presidencia) Karina Milei, afirman cosas que Spagnuolo nunca dijo. Beller dijo, ‘estos audios fueron filtrados, según Cerimedo, por su pareja, después de una tarea de inteligencia’”.
El abogado planteó: “Cerimedo apareció, golpeo la puerta del fiscal Picardi y dijo que quería declarar, a poco e iniciada la causa, y le dijo al fiscal: ‘Esos audios, que se están diciendo que no son verdaderos, yo lo escuché a Spagnuolo decir lo mismo que dicen los audios’. En base a eso Picardi allanó la casa de Daniel María Garbellini (señalado como el ‘número dos’ de Spagnuolo. A Garbellini le secuestran el teléfono, y desde ahí se construye toda la causa”.
Las claves de la causa ANDIS
En la causa ANDIS se investigan presuntas maniobras de corrupción en las contrataciones y compras de medicamentos del organismo, con imputaciones por administración fraudulenta, estafa, cohecho, cohecho activo y asociación ilícita, entre otros delitos.
Hasta el momento hay cerca de 20 procesados, entre ellos Spagnuolo. En los audios se escucha una voz atribuida al exfuncionario, que se refiere a cambios en los porcentajes de supuestas coimas, al circuito de fondos y a posibles destinos de esos recursos.
El juez rechazó el planteo del exfuncionario, que se negó a aportar una nueva muestra de voz, y ordenó el avance del peritaje, con o sin la colaboración del imputado. El magistrado consideró contradictoria la postura de la defensa, que cuestionó la autenticidad de las grabaciones y propuso su propio perito de parte.
Los abogados de Spagnuolo plantearon que obligar a su defendido generar una muestra de voz equivaldría a forzarlo a declarar contra sí mismo, lo que vulneraría la garantía constitucional que prohíbe la autoincriminación.
La defensa del extitular de ANDIS dijeron que la voz no puede equipararse a pruebas materiales estáticas como huellas dactilares o ADN, ya que requiere una acción voluntaria y consciente del imputado.
Fuente: TN