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Quinto robo en 12 días en el Jardín Padre Quiroga: “Queremos que nuestros chicos tengan derecho a estudiar”

La comunidad educativa del complejo ubicado en Santa Fe sufrió un nuevo ingreso de delincuentes, que provocaron destrozos y afectaron las instalaciones eléctricas de la escuela secundaria. Desde la Comisión Directiva reclaman medidas de seguridad y aseguran que no recibieron respuestas ni asistencia tras los hechos anteriores.

31 de agosto de 2026


La comunidad educativa del Jardín Padre Quiroga de Santa Fe atraviesa una situación de creciente preocupación luego de sufrir un quinto robo en apenas 12 días. El nuevo episodio no solo afectó al jardín, sino también a sectores de la escuela primaria y secundaria que funcionan en el complejo educativo.

Helena, mamá de un alumno e integrante de la Comisión Directiva, explicó que el nuevo ataque volvió a generar destrozos en las instalaciones. “¿Qué se puede venir a buscar a una escuela?”, cuestionó, y remarcó que el problema excede las pérdidas materiales.

“Lo que quieren es que nuestros chicos no tengan una educación, vulnerar sus derechos. No tanto lo material, sino quitarles las ganas de venir a estudiar”, sostuvo.

Según relató, los hechos se repiten pese a las medidas de seguridad existentes. El jardín contaba con custodia, aunque los delincuentes habrían ingresado por un sector oscuro. Además, las alarmas fueron afectadas durante el último ataque.

“Ahora las alarmas están cortadas porque las cortaron. Yo escuché las alarmas de la primaria y del secundario. Llamaban al 911, pero ya estaba el hecho consumado”, explicó.

Destrozos, cables quemados y mensajes intimidatorios

Uno de los sectores más afectados fue la escuela secundaria. Allí, los delincuentes quemaron cables y dañaron parte de la instalación eléctrica, además de dejar mensajes intimidatorios en los pizarrones destinados a los estudiantes.

A raíz de los daños y de las condiciones en las que quedó el establecimiento, se resolvió que los alumnos de la secundaria no concurrieran a clases. Helena explicó que se trata de un grupo reducido de adolescentes que puede comprender de otra manera la situación generada por los ataques.

En la escuela primaria, en cambio, las actividades continuaron con modificaciones. Los alumnos también participan de actividades deportivas en el Centro de Educación Física (CEF), una herramienta que desde la comunidad consideran fundamental para acompañar a los chicos.

“También el deporte es otra herramienta fundamental que tenemos para sacar a los chicos de posibles problemas”, destacó Helena.

Reclaman mayor seguridad para el complejo educativo

La comunidad educativa ya había planteado la necesidad de contar con custodia permanente. Sin embargo, según explicó Helena, la respuesta recibida fue que una medida de esas características requiere presupuesto e insumos que actualmente no están disponibles.

La mamá también cuestionó la falta de respuestas por parte del Ministerio de Educación y reclamó conocer quién representa a la Regional IV ante la comunidad educativa.

“De la parte de Educación es un silencio absoluto. Nosotros queremos saber quién es la representante de la Regional IV como papás, porque esto es un complejo educativo”, manifestó.

El establecimiento reúne a cerca de 1.000 alumnos, por lo que desde la Comisión Directiva consideran que la reiteración de los robos constituye un problema que afecta a toda la comunidad del barrio.

“Es algo muy grave para los derechos de los niños y de las familias. Carecemos de todos los recursos, pero no de nuestra voz”, afirmó Helena.

Un abrazo simbólico y una colecta para reforzar el perímetro

Ante la reiteración de los ataques, las familias decidieron organizar un abrazo simbólico al Jardín Padre Quiroga como forma de acompañamiento y reclamo.

Además, comenzaron a reunir donaciones para instalar medidas de protección en uno de los sectores del establecimiento, entre ellas un alambre de púas.

Helena remarcó que, pese a los sucesivos ataques, la comunidad no piensa resignarse.

“Somos una comunidad unida, humilde, pero hoy vamos a hacer un abrazo simbólico para el jardín. Estamos juntando también donaciones para poner un alambre de púas, para que sea más lindo todavía el jardín después de todo el daño que ellos quisieron hacer”, señaló.

La integrante de la Comisión Directiva también pidió no naturalizar los robos y sostuvo que las familias continuarán trabajando para mejorar las condiciones del establecimiento.

“Nosotros vamos a ir por más, que esta escuela sea algo lindo para el barrio, para nuestros niños”, expresó.

Sin ayuda tras los robos anteriores

Helena aseguró que la comunidad todavía no logró recuperarse de los robos anteriores y que no recibió asistencia oficial ni ayuda externa para reparar los daños.

Por ese motivo, son las propias familias las que comenzaron a organizarse para implementar soluciones de manera provisoria, respetando las normas y el código de convivencia de la institución.

“Nosotros no nos recuperamos, no tuvimos ninguna ayuda oficial o no. Nos encontramos sumando con las mamás para poner alguna medida, implementar alambre de púas o algo de eso momentáneamente”, explicó.

Finalmente, destacó el acompañamiento de la comunidad educativa y de las familias, aunque reconoció que algunos padres tienen temor de hablar públicamente sobre la situación.

“La unión de todos los papás va a hacer que nosotros salgamos adelante, que luchemos por los sueños de nuestros hijos, que sembremos esperanza, con fe, y no resignarnos”, concluyó.