El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, visitaron este viernes el predio donde se construirá la Base Naval Integrada de Ushuaia y mantuvieron un encuentro con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y la vicegobernadora Mónica Urquiza.
La visita puso en un mismo escenario al Gobierno nacional y a las autoridades fueguinas en torno a un proyecto que la provincia impulsa desde hace más de cuatro décadas y que es considerado estratégico para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y la conexión con la Antártida.
Tras la reunión, Melella sostuvo que “Argentina tiene que asumir un posicionamiento firme en el Atlántico Sur y sostener decisiones concretas para defender nuestra soberanía”. Además, remarcó el lugar geopolítico de Tierra del Fuego por su cercanía con las Islas Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur.
Por su parte, Quirno señaló que el presidente Javier Milei definió como prioridad que las distintas áreas del Estado trabajen de manera coordinada en la defensa de la soberanía, la presencia argentina en el Atlántico Sur y la proyección hacia la Antártida.
Una obra estratégica
Desde el Ministerio de Defensa indicaron que la futura base apunta a convertir a Ushuaia en una plataforma logística para el Atlántico Sur y la Antártida, con capacidad para brindar abastecimiento y apoyo a buques argentinos y de otros países.
El proyecto también contempla integrar tareas de vigilancia, presencia militar y logística, en articulación con las capacidades existentes en el territorio antártico. En ese esquema, la base de Ushuaia funcionaría como puerta continental hacia la Antártida, mientras que la Base Conjunta Antártica Petrel tendría un rol central como plataforma antártica.
El Gobierno nacional aclaró que la infraestructura no tendrá un carácter ofensivo. El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que se trata de un proyecto destinado principalmente a consolidar un polo logístico y brindar apoyo operativo y científico a la proyección argentina hacia la Antártida.
El proyecto y su financiamiento
La construcción de la Base Naval Integrada comenzó en 2022, pero las obras quedaron pausadas durante el primer año de la actual gestión nacional. En los últimos días, el Poder Ejecutivo reasignó USD 142 millones para avanzar con el proyecto.
Esa suma representa alrededor del 30% del costo total estimado de la obra, calculado entre USD 400 y USD 500 millones. El financiamiento restante deberá definirse en parte a través del Presupuesto 2027.
La iniciativa fue incluida entre los proyectos considerados prioritarios por el Gobierno nacional junto con la construcción de la Base Conjunta Antártica Petrel.
Malvinas y la estrategia en el Atlántico Sur
La visita de Quirno y Presti se produjo además en un contexto de nuevas medidas del Gobierno nacional vinculadas con la cuestión Malvinas.
En los últimos días, Cancillería anunció sanciones contra empresas internacionales acusadas de operar sin autorización argentina en las islas. Quirno y el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, también presentaron una denuncia penal contra cinco compañías vinculadas con actividades extractivas en el archipiélago.
A esto se suma el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que el Ejecutivo prevé enviar al Congreso y que contempla nuevas sanciones para empresas que operen sin autorización argentina en Malvinas, además de modificaciones en las herramientas jurídicas y de coordinación del Estado frente a situaciones vinculadas con la soberanía nacional.
De la recorrida por el predio participaron también autoridades de las Fuerzas Armadas, entre ellas el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe del Estado Mayor General de la Armada, Juan Carlos Romay, además de legisladores nacionales por Tierra del Fuego.