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Las importaciones ya abastecen cerca del 70% del mercado textil argentino

Un informe de la Fundación Pro Tejer advierte sobre un cambio en la estructura del sector: mientras las compras externas de productos terminados aumentaron, las importaciones de insumos para la industria nacional cayeron con fuerza. La producción textil se contrajo 24,4% durante el primer semestre y desde 2023 se perdieron casi 27.000 empleos registrados.

13 de septiembre de 2026


Las importaciones ya representan cerca del 70% del abastecimiento del mercado textil argentino, un escenario que marca un cambio respecto de la participación histórica de la producción nacional y las compras externas. El dato surge de un informe de la Fundación Pro Tejer, que advirtió sobre el impacto de la apertura comercial y la situación que atraviesa la industria local.

Durante el primer semestre ingresaron al país 177.356 toneladas de productos textiles y de indumentaria por un valor de 911 millones de dólares. En comparación con el mismo período del año anterior, las compras externas disminuyeron 20% en volumen y 5% en valor, aunque la evolución fue diferente según el tipo de producto.

El principal contraste aparece entre los insumos destinados a la producción nacional y los productos terminados. Mientras las importaciones de materias primas cayeron 33%, las de hilados retrocedieron 43%, las de tejidos planos 52% y las de tejidos de punto 34%.

Para Pro Tejer, esta disminución está vinculada con la menor actividad de las fábricas argentinas y con el exceso de oferta existente en el mercado interno.

En cambio, las importaciones de productos terminados mantienen un nivel elevado. Las compras externas de indumentaria crecieron 62% en toneladas y 36% en dólares, mientras que las confecciones para el hogar, como sábanas y toallas, aumentaron 26% en volumen y 7% en valor.

Desde la entidad atribuyeron el escenario a la apertura comercial, la desregulación de las importaciones y la apreciación del tipo de cambio real. También reclamaron medidas para reducir la carga tributaria y mejorar la competitividad de la industria nacional.

Denuncias por subfacturación y competencia desigual

La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) también cuestionó las condiciones en las que ingresan algunos productos al país y advirtió sobre posibles casos de subfacturación.

Según la entidad, más del 70% de los productos importados ingresaría con valores considerablemente inferiores a los antecedentes registrados por el sector. En algunos casos, incluso, los precios declarados no alcanzarían a cubrir el costo de la principal materia prima.

Desde FITA aclararon que el planteo no apunta contra la apertura comercial en sí misma, sino contra lo que calificaron como una “competencia fraudulenta”. En ese sentido, reclamaron un mayor control del cumplimiento de las normas de comercio exterior y condiciones de competencia equitativas para las empresas argentinas.

La cámara también señaló que las reducciones tributarias y las medidas de desburocratización beneficiaron principalmente a los productos importados, mientras que los fabricantes locales continúan enfrentando elevados costos impositivos y logísticos, dificultades de financiamiento y problemas para sostener las inversiones.

Otro de los cuestionamientos apunta a las condiciones bajo las cuales operan plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu, cuyos envíos ingresan al país mediante regímenes simplificados.

Menor producción y casi 27.000 empleos perdidos

El crecimiento de las importaciones de productos terminados se produce mientras la industria textil atraviesa una fuerte caída en su nivel de actividad.

Durante el primer semestre, la producción textil se contrajo 24,4% interanual y acumuló un retroceso del 34% frente a 2023. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en 39%, lo que significa que una parte mayoritaria de la infraestructura productiva permaneció sin utilizar.

La caída también tuvo impacto sobre el empleo. En mayo, el conjunto de las actividades de textil, confección, cuero y calzado registró 93.952 puestos de trabajo formales, 1.229 menos que en abril y 16.244 por debajo del mismo mes del año anterior.

Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada alcanzó los 26.851 empleos registrados.

También disminuyó la cantidad de establecimientos. En mayo se contabilizaron 1.950 empresas dedicadas principalmente a la actividad textil, 175 menos que un año antes. En el sector de la confección se registraron 2.354 firmas, 340 menos que en mayo del año anterior.

El contrapunto por el precio de la ropa

Las advertencias de las cámaras empresarias conviven con una mirada diferente sobre el impacto de las importaciones en los consumidores.

El economista Ramiro Castiñeira sostuvo, a través de una publicación en X, que los precios de la ropa y el calzado bajaron hasta un 45% desde la asunción de Javier Milei y afirmó que “no existe crisis en el sector textil”.

Según su interpretación, el ingreso de empresas extranjeras amplió el acceso de los consumidores a productos a precios internacionales y respondió a una mayor demanda.

Sin embargo, la publicación no detalló la metodología utilizada para calcular esa reducción. El último dato oficial citado en el informe, correspondiente al INDEC, mostró que el rubro Prendas de vestir y calzado registró una baja mensual del 0,6% en agosto.

Así, mientras el sector empresario advierte sobre el retroceso de la producción, el empleo y la utilización de las fábricas, otra mirada pone el foco en el impacto que una mayor oferta importada puede tener sobre los precios que pagan los consumidores.