El presidente Javier Milei centró parte de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, en el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas. El mandatario sostuvo que se trata de una “causa nacional” y cuestionó al organismo internacional por la falta de avances que, según planteó, permitan hacer efectivas sus propias resoluciones sobre la disputa.
Milei reclamó además al Reino Unido que retome las negociaciones bilaterales para encontrar una solución pacífica a la controversia de soberanía y afirmó que la Argentina mantendrá una política que definió como “pacífica, práctica y efectiva”.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la Resolución 31/49 de la Asamblea General, aprobada en 1976, que insta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales que introduzcan modificaciones en la situación mientras continúe la disputa de soberanía.
En ese marco, Milei cuestionó que, a su entender, las actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en el área en disputa continúen pese a las resoluciones de Naciones Unidas.
Críticas al proyecto petrolero en Malvinas
El Presidente se refirió particularmente al proyecto Sea Lion, vinculado con la exploración y explotación de hidrocarburos en la cuenca Malvinas Norte. Milei sostuvo que las licencias otorgadas por el Reino Unido son consideradas por la Argentina “ilegales e ilegítimas”.
El Gobierno ya había anunciado medidas contra empresas y personas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en las islas. En septiembre, la administración nacional informó el inicio de procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas, mientras que también envió al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
Durante su discurso, Milei advirtió además a las empresas internacionales interesadas en invertir en la Argentina, particularmente en Vaca Muerta, que el Gobierno buscará atraer capitales pero que no será indiferente frente a compañías que participen de actividades sobre recursos que la Argentina considera propios.
Pedido de negociaciones con el Reino Unido
El mandatario reiteró el llamado a Londres para retomar las negociaciones por la soberanía de las islas. El reclamo argentino por la apertura de negociaciones forma parte de la posición diplomática sostenida históricamente por el país y también fue planteado por Milei en su discurso ante la Asamblea General de 2025.
Al mismo tiempo, Milei sostuvo que la Argentina no permanecerá a la espera de nuevas decisiones de los organismos internacionales y que continuará adoptando medidas diplomáticas y legales para defender su posición sobre los recursos naturales del Atlántico Sur.
Una fuerte crítica al funcionamiento de la ONU
La cuestión Malvinas fue utilizada además por Milei como punto de partida para una crítica más amplia al funcionamiento de las Naciones Unidas.
El Presidente cuestionó la capacidad del organismo para hacer cumplir sus propias resoluciones y planteó que existe una distancia entre las decisiones adoptadas por la Asamblea General y su aplicación concreta.
Su planteo se produjo durante una Asamblea General en la que el funcionamiento del sistema multilateral también aparece como uno de los temas centrales. El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, había señalado al inaugurar el debate que existen cuestionamientos sobre la efectividad de Naciones Unidas, aunque defendió el papel del organismo y la necesidad de fortalecer la cooperación internacional.
Milei extendió sus críticas a distintas políticas impulsadas desde organismos internacionales, entre ellas las relacionadas con la Agenda 2030, cuestiones ambientales, género, migración y regulaciones económicas.
También cuestionó las políticas adoptadas durante la pandemia de COVID-19 y calificó como “genocidio” algunas de las restricciones aplicadas durante ese período. Se trata de una caracterización formulada por el propio mandatario sobre las medidas sanitarias de entonces.
La inteligencia artificial, otro eje del discurso
Otro de los ejes de la exposición presidencial fue la inteligencia artificial. Milei sostuvo que la Argentina debe posicionarse como un destino para inversiones vinculadas con esta tecnología y planteó la necesidad de evitar regulaciones que, según su visión, puedan limitar su desarrollo.
El Presidente anticipó la intención del Gobierno de impulsar un marco jurídico específico, incentivos fiscales y condiciones para atraer empresas, científicos y emprendedores vinculados con la inteligencia artificial.
En su planteo, relacionó las posibilidades de crecimiento de la Argentina con sus recursos energéticos, minerales críticos y disponibilidad de profesionales especializados.
La inteligencia artificial también ocupa un lugar central en la agenda de la actual Asamblea General de la ONU. En la apertura del debate, su presidente destacó tanto las oportunidades de la tecnología como los riesgos asociados al empleo, la desigualdad y la necesidad de establecer mecanismos de protección basados en evidencia científica.
Milei planteó una Argentina orientada a atraer inversiones
Hacia el cierre de su intervención, el Presidente vinculó sus planteos sobre soberanía, energía y tecnología con la estrategia económica de su Gobierno.
Milei sostuvo que la Argentina cuenta con recursos naturales, energía, alimentos, minerales y capital humano que pueden favorecer un mayor desarrollo económico y una mayor inserción internacional.
En ese contexto, convocó a inversores, emprendedores y científicos a considerar al país como destino para nuevos proyectos y reivindicó la necesidad de preservar la libertad económica y la propiedad privada.
El mandatario concluyó su discurso con un llamado a construir una Argentina que, según sus palabras, sea “libre, próspera y soberana”, al tiempo que defendió una mayor participación del país en el escenario internacional.