
En la madrugada de este martes, alrededor de las 4, un rápido procedimiento policial permitió desbaratar un robo en el tejido comercial de la capital provincial. Un llamado a la central de emergencias 911 alertó sobre un hecho ilícito en curso perpetrado por un hombre y una mujer en inmediaciones de avenida Aristóbulo del Valle y Pedro Zenteno.
De inmediato, operadores de la central comisionaron a patrulleros de la Agrupación Cuerpos que circulaban por la zona. Al llegar al lugar, los uniformados constataron daños recientes en el frente de la pinturería Mercurio, coincidentes con la descripción física y de vestimenta registrada por las cámaras de videovigilancia.
Interceptados a pocas cuadras con el botín
Tras un patrullaje intensivo por el sector en coordinación con el monitoreo del 911, efectivos del Comando Radioeléctrico localizaron a la pareja sospechosa en la intersección de calle Pedro Zenteno y avenida Facundo Zuviría.
Al momento de ser identificados, los oficiales comprobaron que llevaban entre sus pertenencias una mezcladora de pintura, un equipo para pintar marca Adiabatic EC 3000, una pistola para pintar y una manguera de alta presión negra. Ante las preguntas sobre el origen de las herramientas, ambos respondieron con evasivas y no pudieron justificar su procedencia.
Ante esta situación, se procedió a la aprehensión de L. G. M. y N. G. D., ambos de 42 años. Por razones de jurisdicción, los detenidos fueron trasladados a la Comisaría 3° de la Estación Policial Centro (EPC), mientras otra cuadrilla permaneció custodiando el comercio afectado para preservar la escena.
Causa judicial y peritajes
La novedad del procedimiento fue informada a la Jefatura de la Unidad Regional I (URI) de la Policía de Santa Fe y, posteriormente, al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El fiscal interviniente dispuso que ambos aprehendidos continúen privados de la libertad, sean sometidos a los exámenes médicos de rigor en Medicina Legal y queden alojados en una dependencia policial. Asimismo, ordenó el relevamiento de testigos entre los vecinos de la zona, el chequeo de cámaras de seguridad públicas y privadas, y la realización de peritajes criminalísticos a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI). La causa fue calificada provisoriamente como robo en grado de tentativa.