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Vecinos de calle Espora denuncian grietas, hundimientos y socavones tras la obra del desagüe

Habitantes del tramo comprendido entre Espora al 4500 y 4700 advirtieron en diálogo con Veo Noticias que desde hace más de un año padecen fisuras en sus viviendas, hundimientos en veredas y problemas en la calzada. Aseguran que la situación se agravó con el paso del tiempo y reclaman una respuesta urgente de la Municipalidad.

13 de octubre de 2026


Vecinos de calle Espora, entre las alturas 4500 y 4700 de la ciudad de Santa Fe, expresaron su preocupación por una serie de problemas estructurales que, según denunciaron a Veo Noticias, comenzaron a manifestarse luego de la obra del desagüe realizada en la zona.

Fisuras en las paredes, rajaduras cada vez más pronunciadas, veredas que se deslizan, socavones en ingresos a viviendas y hundimientos en la calle forman parte del cuadro que describieron quienes viven en ese sector. Además, advirtieron que la situación se vuelve más preocupante ante el pronóstico de nuevas lluvias.

“Cada vez está más agravado”

Sonia, una de las vecinas afectadas, contó a Veo Noticias que los primeros inconvenientes aparecieron hace aproximadamente entre un año y un año y medio, y que desde entonces el deterioro fue en aumento.

“Empezamos con problemas de fisuras en la casa y ahora cada vez más agravado porque se está deslizando la vereda también, hay socavones en la puerta de casa y en la entrada del garage”, relató.

Según explicó, los vecinos realizaron distintos reclamos, incluso de manera colectiva, pero hasta el momento no obtuvieron respuestas concretas. “Simplemente queremos que vengan a ver y a socavar para saber hasta qué profundidad tiene esto”, señaló, y remarcó que les preocupa especialmente el impacto que pueden tener las lluvias sobre una estructura que, a su entender, ya presenta signos evidentes de deterioro.

Apuntan a la obra del desagüe

Los vecinos vinculan de manera directa los daños con la ejecución de la obra hídrica en la zona. En ese sentido, aseguraron que recorrieron distintas dependencias en busca de respuestas, pero que fueron derivados de un área a otra sin una solución definitiva.

“Fuimos a hacer reclamos a la Municipalidad, nos mandaron a otra dependencia, después a Aguas Santafesinas, pero desestiman que sea un problema de agua. Nosotros entendemos que es evidente que esto está relacionado con la obra del desagüe”, sostuvo Sonia.

Casas rajadas y arreglos de urgencia

Otra de las vecinas, María, relató que en su vivienda ya tuvo que afrontar arreglos por cuenta propia debido al avance de las grietas y la humedad.

“Tuve que arreglar los contornos de la casa. Había una grieta de unos dos centímetros y filtraba humedad en toda la casa, sobre todo en las paredes del frente”, explicó. También indicó que debió colocar llaves de contención porque las rajaduras continúan ensanchándose y afirmó que ahora incluso se le están cayendo partes del cielorraso.

En la misma línea, otros frentistas contaron que las fisuras iniciales hoy ya se convirtieron en verdaderas rajaduras y que, con cada lluvia, aparecen nuevas filtraciones en el interior de las viviendas.

Hundimientos en la calle y agua estancada

Además de los problemas en las casas, los vecinos remarcaron el mal estado de la calzada. Según describieron, hay sectores hundidos y el agua queda acumulada durante varios días, incluso pese a la existencia de desagües en las bocacalles.

“Está todo hundido, el agua queda estancada y no corre. Llueva o no, permanece ahí durante días”, sostuvo uno de los residentes de la zona, quien además advirtió que esta situación podría seguir agravando tanto el estado de la calle como el de las viviendas.

Reclamo colectivo y pedido de intervención

Los testimonios recogidos por Veo Noticias coinciden en que el problema no afecta a una sola propiedad, sino a varios frentistas del sector donde se ejecutó la obra. Por eso, insistieron en la necesidad de una inspección técnica urgente que permita determinar el origen de los daños y definir una solución.

Mientras tanto, los vecinos aseguran que continúan conviviendo con el temor de que los hundimientos y las rajaduras sigan avanzando.